TECNOLOGíA

Así es Hyperloop, el transporte supersónico de Tesla: de Madrid a Barcelona en media hora

Así es Hyperloop, el transporte supersónico de Tesla: de Madrid a Barcelona en media hora

Por Zuberoa Marcos | 06-08-2015

Dirk Ahlborn

Dirk Ahlborn

CEO de Hyperloop Transportation Technologies

Animados por la alegría estival, con el estómago caliente y la cabeza ligera por el tinto de verano, muchos habrán cantando (conga incluida) en algún local el clásico veraniego de Los Mismos, que alentaban en 1969 a viajar desde Valencia hasta Mallorca sin necesidad de tomar el barco o el avión. Dejando a un lado los problemas de ingeniería que acarreaba la construcción del puente que daba título a la canción, lo que soñaba Helena Bianco hace casi 50 años resultaría en un trayecto de 15 ridículos minutos si se hiciera en el Hyperloop, el medio de transporte que está llamado a revolucionar los viajes en un futuro cercano. Algo más de tiempo, alrededor de media hora, sería lo que nos llevaría ir desde Barcelona a Madrid o viceversa, según explica Dirk Ahlborn, CEO de Hyperloop Transportation Technologies.

Ahlborn describe el invento como “una cápsula que viaja dentro de un tubo a 1.200 kilómetros por hora”, de bajo consumo, capaz además de autoabastecerse gracias a energías limpias y con un precio asumible por la mayoría de la población. En la génesis del proyecto se encuentra Elon Musk, visionario fundador de Tesla Motors y SpaceX, dos de las empresas que marcarán la pauta de cómo será el futuro de los transportes en la Tierra… y en otros planetas.

Hyperloop puede resultar menos espectacular que los taxis robóticos, los monopatines voladores o la teletransportación molecular imaginada por autores de ciencia ficción, pero promete ser bastante más seguro y eficiente. La construcción de la primera línea entre Los Ángeles y San Francisco comenzará en el 2016 y esperan recibir sus primeros pasajeros en el 2018. De ser así, y si el invento se generaliza, sería posible vivir en una ciudad y trabajar en otra situada a 1.000 kilómetros de distancia. Un transporte supersónico movido por energías renovables y que, como afirma Ahlborn, no cambiará únicamente la forma en que viajamos, sino la forma en que vivimos.