TECNOLOGíA, TRANSPORTE

Así son los taxis autónomos que circulan en Singapur

Así son los taxis autónomos que circulan en Singapur

Por Zuberoa Marcos | JC Rodríguez Mata | 15-11-2016

Karl Iagnemma

Karl Iagnemma

CEO de nuTonomy

Singapur forma parte de lo que los economistas de la segunda mitad del siglo XX denominaron “los cuatro tigres asiáticos”. Países con un crecimiento económico acelerado que asaltaron los mercados internacionales con sus productos gracias a una mezcla peculiar de liberalismo, bajos costes de producción y carácter oriental. Sin cualquiera de esos tres elementos, probablemente el milagroso despegue de estas economías tras la Segunda Guerra Mundial habría sido imposible. También, sin esas idiosincrasias, sería difícil imaginar la naturalidad con que la población de lugares como Singapur abraza las nuevas tecnologías e incorpora los cambios de costumbres que implican.

No es raro por tanto que nuTonomy haya elegido un barrio de la capital de este país asiático para implementar su servicio de taxis autónomos sin conductor. En esta pequeña isla, con más de cinco millones y medio de habitantes en un espacio reducido y una densidad de población muy alta, han enfrentado el problema de la movilidad urbana desde hace tiempo buscando reducir el parque automovilístico. La táctica utilizada por el gobierno para disuadir a los conductores fue contundente: una carga impositiva sobre los propietarios de los coches que puede superar el 150% del valor del vehículo en el mercado. Una forma convincente de incentivar el uso del transporte público -incluidos los taxis, que tienen un precio comparativamente muy reducido en relación a cualquier capital europea, por ejemplo- y controlar los niveles de contaminación.

Karl Iagnemma, fundado de nuTonomy, cree que la clave para que este tipo de vehículos sea aceptada es conseguir que viajar en uno de ellos resulte natural: “estamos un poco sorprendidos por el empeño de la gente en que la experiencia de ir en un coche autónomo sea humana. No sólo quieren que conduzca como un humano, quieren que lo haga de forma cómoda. Que tome decisiones como las humanas, es decir, que no sea demasiado precavido y por lo tanto muy lento. Pero tampoco tan agresivo como para poner en riesgo a los pasajeros. También tienden a asociar cualidades humanas al software. Yo creo que es la manera que tiene la gente de aceptar el hecho de que es un sistema complejo que no alcanzan a comprender del todo, pero que es el encargado de llevarles de un lado a otro”.

Más seguridad, mayor eficiencia y menor coste. Esos son los tres motivos que Iagnemma señala como claves en la  decisión de adoptar unos vehículos que cuentan con un sistema robótico muy sofisticado para moverse. El proyecto piloto de Singapur sirve no sólo para recabar datos del funcionamiento del coche, sino también (e igual de importante) para ver cómo reaccionan los pasajeros ante una tecnología completamente nueva.

nuTonomy ya ha tenido que enfrentarse a los primeros problemas con sus vehículos: hace unas semanas uno de los coches tuvo un pequeño accidente, aunque sin consecuencias graves. Es el riesgo que se corre cuando se abandonan los plácidos circuitos de pruebas y se entra de lleno en el mundo real. La anécdota no ha desanimado a la empresa, que sigue asegurando que en muy pocos años este sistema de transporte será habitual en muchas ciudades del mundo. Veremos natural subir a un taxi sin conductor y, quién sabe, tal vez también hablar del próximo derby futbolístico con nuestro taxista invisible.

Edición: JC Rodríguez Mata | Cristina del Moral
Texto: José L. Álvarez Cedena

Transcripción de la conversación
KARL IAGNEMMA
00:14
Un coche autónomo tiene que estar atento y observar el mundo, resolver el llamado “problema de percepción”, que es todo un desafío. Tiene que prestar atención a los coches, los peatones, los ciclistas… y saber predecir sus posibles acciones.

No es la típica tecnología de los automóviles, es robótica. Y dentro de esa tecnología, utilizamos la llamada “lógica formal” o “métodos formales” para asegurarnos de que nuestra lógica de toma de decisiones, en la inteligencia del coche, es buena, tiene principios, es fiable, segura y estable.
KARL IAGNEMMA
00:46
Singapur, en mi opinión, es el mejor lugar para desarrollar y desplegar esta tecnología. Allí comprenden que la tecnología de conducción autónoma podría reducir el coste del transporte, así como incrementar la seguridad y la eficiencia del transporte. Por eso promueven el desarrollo de esta tecnología en Singapur.

Estamos un poco sorprendidos por el empeño de la gente en que la experiencia de ir en un coche autónomo sea humana. La gente no solo espera que un coche conduzca como un humano, quieren que conduzca de forma cómoda, que tome decisiones como las humanas. Es decir, que no sea demasiado precavido y, por lo tanto, muy lento, pero tampoco tan agresivo como para poner en riesgo a los pasajeros. También tienden a asignar cualidades humanas al software. Yo creo que es la manera que tiene la gente de aceptar el hecho de que es un sistema complejo que no alcanzan a comprender del todo, pero que es el responsable de llevarlos de un lado a otro de la ciudad.
KARL IAGNEMMA
01:52
Pueden llamar al coche mediante una aplicación. Si estamos operativos en esa zona, los recogeremos y los llevaremos donde quieran. Abarcamos servicios que los taxistas, en muchos casos, no quieren realizar. Como circular fuera de hora punta por zonas remotas de la ciudad. Los coches autónomos pueden satisfacer necesidades y demandas de transporte, a unos precios más bajos.
KARL IAGNEMMA
02:18
Desde el punto de vista del pasajero, de los usuarios de Singapur, es una oportunidad para experimentar esta tecnología de la que tanto han oído hablar. Y desde el punto de vista de NuTonomy, es una oportunidad para recopilar información valiosa de los usuarios sobre su experiencia. ¿Cómo han interactuado con el coche autónomo? ¿Cómo han utilizado la interfaz? ¿Han estado cómodos en el coche? Estas preguntas son de gran importancia para nosotros, y la única manera de responderlas es dejar que la gente experimente esta tecnología por sí misma.

Nos hemos dado cuenta de que cuando la gente entra en un coche autónomo, siente cierto recelo inicial hacia la tecnología, porque es algo que nunca ha experimentado. A veces resulta chocante ver cómo el volante gira solo. Pero enseguida suelen relajarse. Acaban sintiéndose cómodos, comprenden que el coche conduce de forma parecida a como conducirían ellos. Suelen aceptar la tecnología y a comportarse como si fuera un taxi conducido por un humano.
KARL IAGNEMMA
03:17
El desafío técnico que supone poner estos coches en circulación es enorme. Pero también hay un desafío legal. Es un territorio desconocido. Hay ciudades en el mundo que han reflexionado en profundidad sobre esta tecnología y han empezado a crear un marco legal, para que compañías como la nuestra puedan probar y desplegar esta tecnología en las calles. Hay muchas cuestiones legales que, francamente, no se comprenderán bien hasta que la tecnología llegue a las calles de verdad, porque es muy difícil predecir qué circunstancias pueden surgir cuando estos coches salgan al mundo real.

Los coches autónomos serán muy fiables y bastante seguros, casi al cien por cien, cuando lleguen al mercado. Obviamente, seguirán estando sometidos a las leyes de la física, seguirá habiendo situaciones que lleven a accidentes. Puede que sea culpa del software o no. Puede que sea culpa del hardware, o culpa de otro conductor. Pero la pregunta de cómo reaccionaremos, como sociedad, cuando haya accidentes con coches autónomos, aún no tiene respuesta.
KARL IAGNEMMA
04:22
NuTonomy se está centrando en Singapur en la actualidad, pero estamos convencidos de que la tecnología que estamos desarrollando se podrá aplicar a nivel global. Estamos negociando con varias ciudades de todo el mundo.

Nuestra tecnología puede instalarse en cualquier coche. Actualmente integramos nuestra tecnología en seis plataformas distintas, con distintos tipos de coches y distintos tipos de sensores. Uno de nuestros objetivos al desarrollar el software, era hacerlo tan modular y flexible como fuera posible. Eso nos permitirá la integración en coches totalmente distintos en distintos países del mundo.
KARL IAGNEMMA
04:58
Estamos trabajando en un sector muy competitivo. La conducción autónoma genera mucho interés en grandes compañías de todo el mundo, como Google, Uber, Apple, por mencionar algunas. Es una oportunidad global.