TECNOLOGíA

Bitcoin, el milagro de crear una moneda de la nada

Bitcoin, el milagro de crear una moneda de la nada

Por Maruxa Ruiz del Árbol | JC Rodríguez | 18-12-2016

Garrick Hileman

Garrick Hileman

Historiador y fundador de MacroDigest.com

“La moneda de Internet, el bitcoin, está rodeada de incertidumbre. ¿Es una burbuja especulativa? ¿Es de verdad tan anónima como sus defensores afirman? ¿Se puede de verdad usarla para comprar la legendaria variedad “viuda blanca” de marihuana o para contratar a un asesino a sueldo?”. Estas preguntas, que lanzaba en un artículo publicado en el año 2014 Garrick Hileman, son sólo algunas de las que han rodeado a los bitcoins desde su nacimiento. Quien las hacía no era un hacker salido de la deep web con un alias impronunciable ni un oscuro ingeniero de intenciones poco claras. Hileman es profesor e investigador de la universidad de Cambridge y una de las personas que más sabe en el mundo sobre criptomonedas. La existencia de un tipo de divisa descentralizada, alejada del control de los grandes bancos, fuera de los mercados financieros internacionales y con vocación de otorgar a las personas la capacidad de decidir qué hacen y cómo con su dinero es un asunto delicado. Un debate que ha puesto de acuerdo a analistas, presidentes de bancos centrales y políticos de variado signo: todos están en contra. Y, aunque sólo fuera por eso, deberíamos sospechar que detrás de las bitcoins hay algo interesante.

El Centro para Finanzas Alternativas de Cambridge (CCAF en sus siglas en inglés), institución en la que Hileman desarrolla su trabajo, nació precisamente para cubrir ese hueco de desconocimiento entorno a un fenómeno reciente que cuenta, además, con un buen número de leyendas a su alrededor (partiendo de la identidad del creador de las bitcoins, uno de los mitos de Internet que tanto juego dan a los amantes de las teorías de la conspiración). El CCAF tiene una función académica y aborda las criptomonedas desde una óptica interdisciplinaria, incluyendo no sólo su vertiente económica, sino también las repercusiones sociales que la adopción de este tipo de divisas puede conllevar.

La cuestión definitiva respecto a este tipo de economía digital la plateaba este mismo mes Robert Wardrop, director ejecutivo del CCAF, en un artículo que titulaba “¿En qué confía más, en las finanzas o en la tecnología?”. La pregunta, obviamente retórica teniendo en cuenta el autor del texto, era una excusa para argumentar que la economía no puede quedarse al margen de la revolución tecnológica.

Frente al optimismo desaforado de quienes -sin la consistencia de estudios exhaustivos- corrieron a proclamar que la llegada del bitcoin cambiaría el mundo radicalmente como ocurrió con Internet, Hileman se muestra más cauto. Él cree que será un proceso que llevará algo de tiempo, tal vez más de diez años, y que las divisas digitales coexistirán con las monedas actuales: “El sistema financiero y el dinero, concluye, están fuertemente regulados y hay una gran resistencia a los cambios radicales”.

Edición: JC Rodríguez | Georghe Karja
Texto: José L. Álvarez Cedena

Transcripción de la conversación
GARRICK HILEMAN
00:21
He dicho de Bitcoin que es un pequeño milagro económico porque lograr que un millón de personas utilicen una moneda nueva no es algo que suela pasar, y menos siendo el caso de una moneda sin respaldo gubernamental, sin oro, y sin poder pagar impuestos con ella. Para mí, es un logro muy destacable. Creo que nunca hemos visto algo así, al menos en las últimas décadas o siglos. Entonces ¿por qué ocurrió? Bitcoin es increíblemente innovadora: ofrece privacidad, transacciones instantáneas a muy bajo coste… Además, tiene una historia muy interesante, con el misterioso Satoshi Nakamoto y aquellas leyendas que surgieron en los orígenes de Bitcoin.

Una de las maneras más sencillas de comprender Bitcoin es compararlo con el dinero que conocemos. Aquí tengo un billete de cinco euros. No hay una versión papel de Bitcoin. Bitcoin no lo produce un banco central, como esto. Bitcoin está hecho por ordenador mediante un algoritmo. Es una divisa alternativa descentralizada. 
GARRICK HILEMAN
01:25
Las criptodivisas, en realidad, tienen una historia bastante antigua. Bitcoin se inventó hace tan solo siete años, pero los orígenes de las criptodivisas se remontan a los años ochenta, con los Cypherpunks. Todo comenzó por un hombre llamado David Chaum quien fue el primero en escribir sobre cómo crear dinero anónimo, descentralizado y digital. Aquello comenzó en los años ochenta. Después de la obra seminal de Chaum, una serie de criptógrafos desarrollaron distintas piezas que se unieron hace siete años para formar Bitcoin. Es decir, esas piezas existían desde, al menos, diez años antes de que se inventara Bitcoin. Lo que hizo Satoshi Nakamoto fue sintetizar todas estas piezas para crear esto a lo que llamó Bitcoin.

Entre los usuarios más comunes de Bitcoin hoy en día están los que usan los mercados negros en línea. Bitcoin garantiza un nivel de privacidad y anonimato que el dinero bancario no ofrece, por eso resulta atractivo para aquellos que utilizan el mercado negro. Los especuladores también han utilizado Bitcoin. También la gente que cree que Bitcoin es la divisa del futuro y que quieren ser usuarios pioneros y beneficiarse de que cada vez más gente utilice Bitcoin. Pero también hay gente que usa Bitcoin, por ejemplo, para enviar dinero a otros países. En las empresas tradicionales de envío de dinero el coste es altísimo. Bitcoin se presenta como una forma muy barata de enviar dinero de un país a otro. Ofrece también una programabilidad interesante. Se le suele denominar “dinero programable”, y lo convierte en una divisa muy interesante para el internet de las cosas y las transacciones entre máquinas. 
GARRICK HILEMAN
03:10
En momentos de inestabilidad económica, la gente acude a divisas como Bitcoin y piensa: “Esto me garantizará cierta seguridad o protección ante la expansión cuantitativa, o si el gobierno fabrica demasiado dinero”. A medida que la economía global se va volviendo más inestable, algo que creo que está ocurriendo, aumenta el interés hacia Bitcoin. 

El cambio a Bitcoin es, yo creo que muy bueno, siendo sincero. Comparado con cómo estaba hace dos años, tras la quiebra de Mount Gox, cuando mucha gente creía que sería la muerte de Bitcoin, su precio cayó en picado desde los mil dólares hasta los doscientos pero ha subido hasta superar los seiscientos dólares estadounidenses. Hemos visto un aumento continuado en el uso de transacciones: el número de transacciones diarias ha pasado de cien mil a más de doscientas mil, vemos que cada vez hay más fondos de inversión que inyectan dinero en start-ups… Todo esto parece positivo, pero el uso por parte de individuos sigue siendo relativamente lento, no está creciendo lo suficientemente rápido como para respaldar la inversión. Así que, cuando el precio del Bitcoin suba, no me sorprendería ver caer a muchas de estas start-ups, porque todavía no hay suficientes personas utilizando Bitcoin.
GARRICK HILEMAN
04:29
Bitcoin ya está cambiando el panorama financiero. Ha obligado a grandes bancos, a aseguradoras, a bancos centrales y gobiernos a repensar el dinero y cómo evolucionará el futuro del dinero. En cierto modo, creo que algunos bancos y gobiernos se sienten amenazados por esta disrupción, pero Bitcoin también da lugar a enormes oportunidades para los bancos y los gobiernos, que podrían coger la tecnología de Bitcoin y reinventar sus modelos de negocio para así poder ofrecer nuevos servicios, nuevos productos, cosas nuevas. De modo que lo que hoy entendemos por banco, sería radicalmente distinto en el futuro. Un banco podría ser un lugar que almacena información. En lugar de custodiar dinero, custodiaría contraseñas. Son algunas de las formas en que los bancos podrían beneficiarse de todo esto en un futuro. 

¿Desaparecerán en un futuro las divisas tradicionales? No estoy seguro. Creo que veremos la coexistencia de divisas como Bitcoin con monedas nacionales, como el euro, el dólar o la libra. Todavía es muy pronto, y creo que muchos de los que predijeron que Bitcoin y Blockchain cambiarían el mundo en cosa de dos o tres años, igual que a finales de los noventa Internet lo cambió todo radicalmente, creo que fueron demasiado optimistas. Creo que aún pasarán cinco, diez, o más años antes de que empecemos a ver cambios radicales. El sistema financiero y el dinero están muy regulados, y muchos oponen resistencia a cambiar radicalmente la forma en que gestionamos el dinero y las finanzas. Sí creo que habrá cambios importantes, pero probablemente dentro de diez años.