CIENCIA, MEDICINA, MUNDO, SALUD, TECNOLOGíA

El “boli” español que puede salvar a miles de niños de la meningitis

El “boli” español que puede salvar a miles de niños de la meningitis

Por Malu Barnuevo | 19-01-2017

Javier Jiménez

Javier Jiménez

Fundador y CEO de NewBorn Solutions

La meningitis bacteriana es una de esas enfermedades cuyo nombre causa temor con tan solo mencionarlo. Especialmente porque su mortalidad afecta a los pacientes más vulnerables, los niños, en los países más desfavorecidos. Según cifras de la Organización Mundial de la Salud, la meningitis bacteriana causa anualmente la muerte de 240.000 niños menores de cinco años en el mundo (alrededor de 60.000 de ellos neonatos). La mayoría de estas muertes son por causa de un diagnóstico tardío o equivocado debido a la complejidad de identificar los síntomas con certeza (fiebres sin causa aparente, dolores de cabeza, náuseas y vómitos, entre otros). Hasta ahora, sólo una punción lumbar podía identificar la enfermedad correctamente, un método doloroso para los pequeños y en la mayoría de las ocasiones difícil de realizar en muchos lugares por falta de medios adecuados. La situación en países ricos es, obviamente distinta a la que sufren en amplias zonas de África, ya que, en primer lugar, la tasa de incidencia de la enfermedad es relativamente baja y, además, los hospitales cuentan con el material adecuado. Aun así, son miles los niños (cualquiera que tenga un hijo sabe lo que es pasar horas en el hospital por un cuadro de fiebres altas) que se ven sometidos a una punción lumbar sin necesidad de hacerles pasar por ese trago: en la Unión Europea, por ejemplo, se realiza esta intervención diariamente sin necesidad a 271 niños.

Todas estas punciones innecesarias pueden pasar a la historia gracias a la idea de un ingeniero español, Javier Jiménez. Su invento, que ha desarrollado a través de una empresa fundada por él mismo (Newborn Solutions) es un dispositivo con forma de bolígrafo, que mide a través de ultrasonidos los glóbulos blancos que se encuentran en el fluido cerebroespinal situado debajo de la fontanela del bebé (la zona donde se unen los huesos del cráneo y que hasta los 18 meses de edad no se cierra por completo). Pero más importante, lo que permite Neosonics es detectar la presencia anormal de estas células en las meninges de una forma rápida, económica y no invasiva. Así se puede iniciar a tiempo un tratamiento con antibióticos hasta que se realicen las pruebas definitivas.

Jiménez sabe que su idea puede ser crucial para salvar miles de vidas en los próximos años. De momento está siendo probado con éxito y la idea de Newborn es lanzarlo al mercado en un año aproximadamente. Jiménez, que fue reconocido como el mejor innovador menor de 35 por la edición española del MIT Technology Review, cree que esta técnica puede servir, además, para diagnosticar otras infecciones. Y también que el precio de los dispositivos debe ser lo suficientemente económico como para tener impacto en los países donde más se necesita. Porque, como aseguró al recoger su premio del MIT, “la innovación no va sobre tecnología, va sobre personas”.

Edición: Azahara Mígel | David Giraldo
Texto: José L. Álvarez Cedena

Transcripción de la conversación
JAVIER JIMÉNEZ
00:45
Neosonic es un dispositivo médico. Está basado en ultrasonidos de alta frecuencia y eso es asíporque necesitamos detectar ese aumento de celularidad a través de la piel, en concreto de la zona de la fontanela, que es esa zona de la cabeza en la que el cráneo aún no se ha formado y por lo tanto solo la piel separa la superficie del líquido, que está justo debajo y que envuelve al cerebro y a la médula espinal. Es el mismo líquido que sacas por la zona lumbar pero en este caso medimos a través de la fontanela.
JAVIER JIMÉNEZ
01:16
La ventaja de ser una herramienta no invasiva es que tú puedes medir tendencias, es decir, yo puedo medir ahora y ver que tiene una celularidad muy baja, y puedo medir dentro de una hora y decir “la celularidad sigue siendo normal pero es mayor que antes”. Eso ya te está diciendo que hay una tendencia, que es una reacción del sistema inmunológico a la presencia de un patógeno, y por lo tanto, sin que haya superado los umbrales diagnósticos ya puede tener el médico una información adicional.
JAVIER JIMÉNEZ
01:42
Es fácil de usar. Esto no está pensado para que venga un sonógrafo o un radiólogo que haga la imagen, la interprete… No, esto está pensado para que una enfermera o un pediatra coja el aparato, lo ponga encima de la fontanela y mida. Es rápido. Te la información en ese momento. No tienes que esperar a los resultados de laboratorio, ni para el conteo celular ni para el cultivo, que no lo haces porque evidentemente no sacas la muestra. Entonces lo que hacemos es detectar la presencia de células que hay justo debajo de la piel. Para tener esa capacidad de detección y esa sensibilidad necesitas aumentar la resolución, para ver cosas más pequeñas.
JAVIER JIMÉNEZ
02:22
Está enfocado a bebés porque son la población de mayor riesgo y porque la ventana de la fontanela es óptima. Pero sobretodo porque es la población que tiene más esa necesidad. El 95% de los niños, menores de un año, que reciben una punción lumbar no tienen meningitis. Eso no pasa con los adultos. Porque los adultos cuando van a un hospital ya tienen una sintomatología. Ya pueden decir “oye, pues ya llevo medio día que no me encuentro bien y no sé qué me pasa. He tenido fiebre, me ha venido, me ha ido”… Un niño esa información no te la da. Por lo tanto se hacen más punciones lumbares en niños pequeños porque no pueden comunicarse. Además, como decía antes, porque el riesgo, es mayor, de que progrese.
JAVIER JIMÉNEZ
03:01
Sabemos que la tecnología se puede mejorar. Y vamos a seguir midiendo a través de la fontanela, pero es que a lo mejor con esas mejoras podemos medir a también a través de la zona lumbar. Porque el líquido cefalorraquídeo es también superficial en la zona lumbar, lo que pasa es que los tejidos son más atenuantes acústicamente. Por lo tanto son unos datos que tenemos muchas ganas de ver para poder confirmar que la tecnología no es solo aplicable a niños pequeños sino también a la población adulta.