TECNOLOGíA

Coches eléctricos que se abren paso en la alta competición

Coches eléctricos que se abren paso en la alta competición

Por José Carlos Rodríguez Mata | 21-02-2017

Albert Bosch

Albert Bosch

Piloto y aventurero

Para la mayoría, la Fórmula Uno es un espectáculo -muy caro- en el que una veintena de pilotos compiten por premios millonarios. Para los aficionados, es un deporte apasionante. Para las compañías patrocinadoras, un aparato publicitario a nivel mundial. Y, sin embargo, la faceta más importante de las carreras automovilísticas para el conductor habitual no es ninguna de estas tres, sino la cantidad de avances tecnológicos que llegan a los coches después de haber sido probados a toda velocidad en los monoplazas de Fernando Alonso, Lewis Hamilton o Sebastian Vettel. Los ejemplos son numerosos e influyen especialmente en la eficiencia y seguridad de los coches. Los nuevos materiales en los neumáticos para soportar temperaturas extremas y aumentar el agarre, los frenos de disco, los famosos KERS (frenos regenerativos), los sistemas de cambio automáticos o secuenciales (adaptados después para incluir en vehículos para personas con movilidad reducida) o la tecnología aeronáutica (para conseguir materiales más resistentes y ligeros mejores diseños), son algunas de las innovaciones que han pasado de los circuitos a las calles. Los aportes no se reducen a la Fórmula Uno, puesto que algunos modelos de marcas muy conocidas como Subaru, BMW o Volkswagen debutaron en grandes rallies antes de lanzarse al mercado.

Dentro de esta carrera tecnológica el siguiente paso que debe generalizarse es la utilización de los coches eléctricos en la alta competición. El español Albert Bosch, el primer piloto en participar en el Rally Dakar con un vehículo 100% eléctrico en 2015, cree que ese momento ya está aquí: “el reto tecnológico se ha superado con creces, de hecho la fiabilidad de un motor eléctrico, tanto en el uso en carreras, como en el uso civil es mucho mayor que un coche de combustión”. Bosch, reputado deportista y aventurero -ha subido a las cumbres más altas de los cinco continentes, además de cruzar la Antártida en solitario, entre otros logros al alcance de muy pocos- destaca el componente divulgativo que las carreras automovilísticas pueden tener para reivindicar las energías renovables.

Para Bosch, interés, voluntad e inversión por parte de las compañías y las instituciones públicas son las tres condiciones que pueden llevar a que los coches eléctricos representen una revolución tecnológica de enorme repercusión y rápida expansión, equiparable a la que protagonizaron en su día los smartphones: “Las carreras deben servir para desarrollar tecnologías al servicio de la sociedad y lo que la sociedad necesita ahora son coches que no contaminen”.

Edición: José C. Rodríguez | Cristina del Moral
Texto: José L. Álvarez Cedena