TECNOLOGíA

Drones y realidad aumentada que se ocupan de la seguridad de los aviones

Drones y realidad aumentada que se ocupan de la seguridad de los aviones

Por Azahara Mígel | 26-07-2016

Óscar Muñoz

HO Performance & Improvement Airbus

Desde la ventanilla del avión, antes de despegar, es imposible no echar una ojeada a los tipos del chaleco amarillo que dan vueltas alrededor de la aeronave. No sabemos exactamente qué es lo que hacen, pero algo nos dice que de su trabajo depende nuestra seguridad. Por eso, se les dedican miradas rápidas, como cuando se lee el prospecto de un medicamento. Hay cosas que se nos antojan demasiado complicadas como para entenderlas y preferimos confiar en los profesionales. Y cuando nos montamos en un avión lo único que queremos es que hagan bien su trabajo todos los implicados en ese milagro tecnológico que es conseguir que un bicho de semejantes proporciones vuele. Lo que hacen los del chaleco amarillo no es ninguna fruslería, puesto que comprueban el estado general del avión antes del despegue: revisan posibles daños en el fuselaje, tren de aterrizaje y alas, e inspeccionan todos los registros y conexiones como los de agua, combustible o electricidad. Se trata del último chequeo antes del echar a rodar por la pista, pero las medidas de seguridad del aparato comienzan mucho antes, con inspecciones periódicas y exhaustivas. Detrás de cada hora de vuelo hay cientos de ingenieros, mecánicos y técnicos preocupándose de que la mayor queja que tengamos cuando lleguemos a destino sea el menú que nos sirvieron para comer.

Óscar Muñoz es de los que no teme mirar por la ventanilla, porque conoce muy bien qué es lo que están haciendo los técnicos que se apresuran alrededor del avión. Y también sabe hacia dónde se dirigen los nuevos sistemas de control en los aviones: como responsable del programa DAR System de Airbus (Drones and Augmented Reality for Aircraft Inspections), el ingeniero español se encuentra desarrollando cómo será la seguridad en las aeronaves en los próximos años. Este sistema está integrado por tres elementos. En primer lugar, un dron que “reconoce el avión y mediante algoritmos matemáticos es capaz de proponer posibles defectos”. Gracias a su precisión, los operarios pueden dirigirse después a ese punto exacto y mediante realidad aumentada enfocar hacia esa zona del avión y comprobar los datos recibidos. El tercer elemento son unas gafas inteligentes con las que, además de grabar vídeos o tomar fotos del punto afectado, es posible recibir asistencia remota para la reparación. Todo el sistema permite ahorrar en costes, tiempo y, lo que es más importante, reduce las posibilidades de error durante las inspecciones.

Muñoz asegura que los drones y la robótica son dos elementos claves en la seguridad de los aviones y su importancia seguirá creciendo durante los próximos años. Además, considera que el sector de la aeronáutica evolucionará para estar “mucho más conectado y con un uso masivo de datos”. Los aviones no sólo servirán para transportar pasajeros y mercancías, también para recoger y trasladar información “tenemos 6.000 aparatos que están volando en todo momento y que no son aprovechados”. Volaremos más seguros y los aviones serán más eficientes para que nosotros podamos seguir pensando si comeremos pasta o pollo de primero.

Edición: A. Mígel / D. Giraldo
texto: José L. Álvarez Cedena