ASTRONOMíA, CIENCIA, TECNOLOGíA

Imprimir satélites en el espacio con tecnología 3D

Imprimir satélites en el espacio con tecnología 3D

Por Zuberoa Marcos | Juanlu Ocampos | 15-08-2017

Andrew Rush

Andrew Rush

Presiente y CEO de Made in Space

El pasado 10 de agosto la NASA hizo público un comunicado con el poético título de “La geometría del éxito”, en el que destacaba los avances obtenidos por Archinaut, nombre del proyecto que pretende poner en el espacio una plataforma integrada por una impresora 3D y un brazo robótico capaz de funcionar de forma autónoma para imprimir y ensamblar grandes estructuras sin la intervención de astronautas. Las pruebas fueron realizadas en una cámara de vacío del Laboratorio de Evaluación de Ingeniería del Centro de Investigación Ames en Moffett Field, California, y para Trudy Kortes, director del programa en la sede de la NASA de Washington, la posibilidad de que el proyecto Archinaut sea un éxito se trata de “un elemento clave para una infraestructura espacial que permitirá futuras misiones de exploración en todo el sistema solar. Hitos como éstos son cruciales para el futuro”.

Aunque a simple vista el entusiasmo ante el proyecto puede parecer exagerado, lo cierto es que se trata de un avance decisivo, puesto que hasta ahora nuestra capacidad de lanzar cosas al espacio está limitada por razones obvias: no podemos llevar hasta allí objetos demasiado grandes ni demasiado pesados. La solución más descabellada, como ha sucedido en otras ocasiones, ha resultado también las más brillante. En lugar de desplegar una gran flota de cohetes -lo que resulta enormemente costoso- podremos, si Archinaut evoluciona como esperan sus responsables, fabricar objetos directamente en el espacio.

Una de las empresas implicadas en el proyecto es Made in Space, un nombre cuya elocuencia describe sin posibilidad de confusión sus intenciones. Andrew Rush, presidente de la compañía, cree que las posibilidades que brinda la impresión 3D en el espacio no sólo son útiles para la carrera espacial: “nuestra idea es utilizar las cualidades que brinda el espacio para dar valor a objetos que luego utilizaremos en la Tierra”. Un ejemplo que tal vez veamos muy pronto funcionando es un tipo de fibra óptica que está siendo fabricada en la Estación Espacial Internacional y que puede mejorar la velocidad y calidad de transmisión de información.

La impresión 3D, que parece saltar a los titulares de los medios únicamente en su versión más frívola (cuando se imprimen pasteles o ropa, por poner dos ejemplos que siguen sorprendiendo al gran público), se muestra así como uno de los elementos decisivos para muchos de los retos que afrontaremos en el futuro. Gracias al proyecto Archinaut dentro de muy poco será posible construir grandes estructuras en el espacio, lo que representa un paso indispensable para “la conquista de Marte o el regreso a la Luna”, asegura Rush, quien concluye que ya tenemos la tecnología necesaria “lo único que necesitamos es voluntad y financiación para hacerlo real”.

Edición: Juanlu Ocampos | Georghe Krja
Texto: José L. Álvarez Cedena