CREATIVIDAD, ENTRETENIMIENTO

Jay Silver, el “McGyver” de las nuevas tecnologías: el doctor del MIT capaz de usar un ordenador con un trozo de pizza

Jay Silver, el “McGyver” de las nuevas tecnologías: el doctor del MIT capaz de usar un ordenador con un trozo de pizza

Por Zuberoa Marcos | 14-09-2015

Jay Silver

Jay Silver

Inventor de 'Makey Makey' y CEO de JoyLabz

Hace unas semanas el diccionario de Oxford decidió incluir entre sus entradas la palabra McGyver. El término, nombre del protagonista de una popular serie de los ochenta, no es un adjetivo para definir a alguien con pelazo (que podría), sino un verbo que significa “hacer o reparar algo de una manera improvisada o ingeniosa utilizando cualquier cosa que se tenga a mano”. Precisamente Angus McGyver (personaje que interpretaba Richard Dean Anderson) fue el héroe de la infancia de Jay Silver. Él le inspiró la idea de juntar un taladro y un tenedor para enrollar espagueti y comérselos con menor esfuerzo. Aquella ocurrencia infantil no llegó a ser patentada (que sepamos), pero ya contaba con la impronta que Jay iba a dotar a todas sus ideas posteriores: era imaginativa y divertida.

Ingeniero eléctrico por la universidad de Georgia, Silver se doctoró en el MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) con una tesis que llevaba por título “El mundo como un juego de construcción”, anticipando su papel como uno de los máximos representantes del movimiento Maker. Esta nueva tendencia es una evolución del DIY (Do It Yourself) y el DIWO (Do It With Others), que pone énfasis en el avance educativo relacionando el mundo físico con las posibilidades de Internet. Conocimiento compartido, investigación colaborativa y libertad creativa.

Aunque en Wikipedia le describen como un inventor de juguetes, el concepto que Jay Silver imprime a sus creaciones va muchos más allá de lo divertido (y ciertamente conectar una porción de pizza a un ordenador y conseguir controlarlo pulsando las rodajas de pepperoni lo es). Porque su filosofía consiste en reinterpretar y redescubrir el mundo a través de lo cotidiano y la tecnología; y para eso, como él afirma “no hay que tratar de averiguar lo que significa el mundo, sino entender lo que te hace sentir vivo”. Y después, construirlo.