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John Maeda, el genio del diseño digital: la simplicidad es la clave del éxito

John Maeda, el genio del diseño digital: la simplicidad es la clave del éxito

Por Zuberoa Marcos | 23-12-2016

John Maeda

John Maeda

Diseñador y tecnólogo

John Maeda siempre ha sido un tipo realmente curioso. En su época adolescente no tenía demasiados amigos, ya que todo el tiempo que no estaba en clase lo pasaba trabajando en la tienda de tofu de sus padres. Un día decidió romper la hucha del cerdito y usar sus ahorros para comprarse un Apple II Plus con 48K de RAM, una joya en los 70, y diseñó un programa para ayudar en la contabilidad de la tienda. En modo epifanía, ahí fue cuando empezó a descubrir que los ordenadores no solamente son cables, chips y cosas que respiran ceros y unos; también albergan poesía, literatura y arte.

20 años después de eso ya estaba considerado por la prestigiosa revista Esquire como una de las personas más influyentes del planeta. Casi nada. ¿Qué había pasado en ese tránsito de tiempo para tener a Maeda en tan alta estima? Tras regresar a sus orígenes en Japón (en los 90) y trabajar para compañías como Sony, Seiko o Shiseido en las que sus investigaciones sobre los CD-ROM e internet, medios emergentes por aquella época, le ayudaron a concebir cómo debía ser eso del mundo multimedia, empezó a dar clase en el Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT). Allí fundó el Grupo de Computación y Estética (1996-2003), uno de sus departamentos más innovadores, donde ejerció como profesor de arte y pudo explorar el potencial artístico y visual del ordenador como una herramienta para crear. Una vez uno llega al MIT no tiene muchos más escalones que subir hacia arriba en su status curricular. Sin embargo, Maeda saltó en 2008 a dirigir la Escuela de Diseño de Rhode Island, una de las instituciones artísticas más importantes de EEUU.

Mientras conseguía hitos profesionales publicó varios best sellers de creatividad y diseño. Las leyes de la simplicidad (2006) fue el clímax de sus ideas; la plasmación de las claves que equilibran la simplicidad y la complejidad en los negocios, la tecnología y el diseño. “La investigación de John es la base estructural de la experimentación que se realiza en el diseño de todo el mundo”, describe Paola Antonelli, especialista de Diseño en el Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York, sobre la obra de Maeda que permanece como colección permanente en dicho reino del arte.

Como analista de tendencias de software y diseño, Maeda está acostumbrado a llegar el primero a muchos sitios. Y, sobre todo, a ver antes que nadie las cosas que van a ponerse de moda. Nicholas Negroponte, otra institución de la industria digital, dice de él que es “como arena en una ostra. Irritante. Pero compensa porque acaba convirtiéndose en una perla. Su comentario parece ventajista en ese momento, pero lo que dice sigue siendo verdad mucho tiempo después”. Lo dicho, entre gurús anda el juego. En la actualidad está volcado en Automattic, empresa ligada a WordPress, desde la que quiere que se deje de ver a las personas como simples consumidores e impulsar que los diseños de webs, ordenadores y dispositivos estén enteramente basados en cada individuo. Un mensaje tranquilizador en tiempos en los que muchas veces prima el negocio.

Edición: Juanlu Ocampos | Cristina del Moral
Texto: Juanlu Ocampos

Transcripción de la conversación
JOHN MAEDA
00:04
Creo que soy alguien que busca comprender cómo se interrelacionan la tecnología, la humanidad y las empresas, de un modo que tiene que ver con que las personas creativas puedan vivir y destacar en este mundo.

La gente cree que el diseño es belleza, modernidad, prestigio, cosas caras. A mí me interesa más cómo se relaciona el diseño con la gente. Creo que actualmente la tecnología da forma a todo, no solo a un par de cosas, sino prácticamente a todo lo que hay en nuestras vidas. Si pensamos en una silla, es para sentarse. Si pensamos en un cartel, es para mirarlo. Si pensamos en la tecnología, es muy abstracta, porque puede hacer tantas cosas dentro de un portátil, dentro de un móvil… Lo que es capaz de hacer es invisible. La gente que se dedica a este tipo de trabajo, no piensa en el cuerpo, no piensa en la mente, no piensa en el amor entre las personas. Que una web o una aplicación funcione mejor para una persona, se basa en entender a la persona.
JOHN MAEDA
01:58
Hay un defecto, una falacia, en la industria que es creer que no hay que trabajar con las personas para crear herramientas para ellas. “Yo hago herramientas para millones de personas, ¿por qué ibas a importar tú individualmente?”. Yo creo que hoy en día los mejores diseñadores de tecnología son los que hablan con las   personas individualmente. Los diseñadores también buscan la perfección. Tiene que ser perfecto o no se puede vender. Hay otros diseñadores que no tienen que lidiar con esa perfección. Pueden crear algo importante, presentarlo, y después arreglarlo y seguir iterando. Muchos diseñadores no entienden esto.

Las empresas están hechas para ganar dinero, y ganan dinero gracias la obsolescencia programada. Hay que fabricar cosas viejas. El problema hoy en día, en una empresa como Apple, es que no hay muchas formas nuevas de consumir información en un portátil. Entonces, ¿cuál es el mejor negocio ahí? Cambiar los dispositivos de entrada, cambiar los cables. Si la marca es lo suficientemente robusta, si hay amor hacia la marca, si Steve Jobs nos hubiera dicho a todos que va a cambiar el conector de audio, seguro que nos habría convencido de que es buena idea. El liderazgo es importante.
JOHN MAEDA
03:18
El problema hoy en día es que el mundo en general no es inclusivo. El mundo está liderado por ciertos tipos de personas, y los otros tipos están excluidos. Un sencillo ejemplo que llevo un tiempo observando es el de las mujeres en el mundo de la tecnología. Cómo en el mundo de la tecnología todas las cifras demuestran que hay muy pocas mujeres en el sector. Esto significa que los sistemas que estamos creando están principalmente diseñados para hombres. El hecho de que haya un tipo de persona tomando cierto tipo de decisiones para todos los productos que usarán millones de personas, no es positivo a nivel de negocio.

Yo abogo por conseguir que haya más personas diseñando la tecnología que utilizarán todo tipo de personas, y para eso las empresas deben ser más inclusivas. La cuestión es cómo ser más inclusivo con el cliente, cómo estar del lado del cliente, cómo ser como el cliente. Sin esto, no podemos diseñar. Antiguamente se diseñaba por diseño, ahora hay que diseñar por inclusión.