TECNOLOGíA

Kano, el ordenador que puede ser construido y programado por un niño de siete años

Kano, el ordenador que puede ser construido y programado por un niño de siete años

Por Zuberoa Marcos | 12-10-2015

Alex Klein

Alex Klein

Fundador y CEO de Kano

Alex Klein es licenciado en Arte, Ética y Economía por la universidad de Yale, y máster en Filosofía y Política por la universidad de Cambridge. Es decir, ha estudiado en dos de las instituciones educativas más prestigiosas del mundo. Ninguno de sus títulos, sin embargo, parecen indicar a simple vista que Klein está empeñado en hacer un importante aporte al mundo de la tecnología. Y, en concreto, al acercamiento de la tecnología a los niños. Tal vez esto se deba a que en este mundo fragmentado todo parece obligado a vivir en compartimientos estanco, sin comunicación con el resto de materias. Pero Klein, principal impulsor de Kano -un miniordenador “do it yourself” que puede ser montado por un niño de siete años- tiene una visión peculiar de tecnología, tal y como demuestran sus declaraciones a la prestigiosa revista Techcrunh: “Kano presenta el código como una forma de arte, como algo sencillo, algo que es humano. Estamos tratando de llevar ese carácter distintivo de Kano a una gran escala, para construir realmente desde la base un nuevo tipo de compañía tecnológica, centrada en la creatividad en lugar de en el consumo”. De sus palabras se desprenden conceptos de arte, economía y filosofía… tal vez Klein no se equivocara en sus estudios después de todo. Tal vez es que la tecnología de este siglo XXI deba ir ligada a una ética que la guíe y la sobrepase.

La compañía a la que se refiere Alex Klein recaudó para su lanzamiento un millón y medio de dólares en un tiempo récord a través de la plataforma Kickstarter. Kano es un ordenador tan sencillo que puede ser montado por un niño de siete años como si se tratara de un juego de Lego. Con él los pequeños aprenden a programar y se relacionan de forma natural con el código. Porque, explica Klein, la informática debería ser creatividad, jugar a construir el mundo, y en ese terreno los niños se mueven a la perfección. Es ridículo desperdiciar todo ese potencial. Con Kano los pequeños pueden diseñar sus propios juegos, ver vídeos en alta resolución, conectarse a Internet e incluso volar un dron o manejar un robot. Código abierto y hardware accesible son los dos conceptos que según Klein garantizarán el futuro de la tecnología y que él define como “un pequeño empujón amistoso” para que los niños se lancen a crear.