ASTRONOMíA, CIENCIA

La estación española de la NASA para observar galaxias lejanas

La estación española de la NASA para observar galaxias lejanas

Por Azahara Mígel | 26-02-2017

Ángel Martín

Ángel Martín

Director de MDSCC

Un pequeño pueblo serrano situado a 63 kilómetros al noroeste de Madrid, Robledo de Chavela, jugó un papel fundamental para que el 16 de julio de 1969 el hombre pisara la Luna por primera vez. Así lo reconoció el propio Neil Armstrong: “sin las vitales comunicaciones mantenidas entre el Apollo 11 y la estación madrileña, nuestro aterrizaje en la Luna no habría sido posible”. En realidad el astronauta norteamericano se refería a dos bases distintas -la de Robledo y la de Fresnedillas de la Oliva, situadas a escasos 25 kilómetros de distancia en aquel año, aunque en la actualidad la segunda ya haya sido desmantelada-, pero eso no resta méritos a la participación española en aquel hito tan relevante de la conquista espacial. El ahora conocido como Madrid Deep Space Communications Complex (Complejo de Comunicaciones del Espacio Profundo de Madrid), fue inaugurado en 1964, y una de sus antenas recibió la primera foto de la Tierra vista desde la Luna el 23 de agosto de 1966 retransmitida desde el Lunar Orbiter.

En aquellos años sesenta, con una España retrasada respecto al resto de Europa por culpa de la dictadura, la NASA tenía unas connotaciones casi legendarias, de resonancias tecnológicas llegadas desde el otro lado del Atlántico. Las estaciones espaciales en nuestro país eran entes extraños, tan exóticos que incluso inspiraron una divertida película –El astronauta, protagonizada por Toni Leblanc- en la que un grupo de iluminados con poco talento y menos dinero se empeñaban en colocar un cohete español en la Luna. Los tiempos, obviamente, han cambiado mucho y hoy el MDSCC es un centro puntero que pertenece a la red internacional de antenas de radio coordinadas por la NASA, que sirven como apoyo a misiones interplanetarias de naves espaciales, así como a observaciones de astronomía y de radar para la exploración del Sistema Solar y del universo.

Ángel Martín, director de MDSCC, explica que una de las funciones de la estación actualmente es la comunicación con las naves (orbitadores o vehículos de superficie) que están explorando Marte, uno de los planetas que mayor interés despierta en a comunidad científica debido las grandes posibilidades que tiene de convertirse en el próximo que pisen los seres humanos. Las antenas del MDSC no sirven únicamente para recibir información, añade Martín, también pueden ser utilizadas “como radiotelescopios. Son compartidas para realizar diferentes experimentos de observación de galaxias lejanas, agujeros negros, otros planetas u otras estrellas que sean de interés científico”.

Edición: Azahara Mígel | Cristina del Moral
Texto: José L. Álvarez Cedena

Transcripción de la conversación
ÁNGEL MARTÍN
00:38
La NASA necesitaba comuniación 24h al día con cualquier nave espacial que estuviera en esos momentos volando. Para lo cual necesitaban separar el mundo en 120º de tal manera que se cubrieran los 360º que tiene la esfera en todo momento.

La red de Espacio Profundo hace seguimiento de todas las misiones que la NASA y otras agencias espaciales que se pongan de acuerdo con la NASA estén realizando. En el centro de Madrid disponemos ahora mismo de cuatro antenas operativas, una de 70 metros de diámetro y tres de 34 metros de diámetro con diferentes equipos de emisión y recepción para cada una de las misiones existentes.
ÁNGEL MARTÍN
01:38
El Curiosity fue una de los últimos rovers que se han lanzado con éxito a Marte, se tuvo que cortar las comunicaciones para que el rover pudiera hacer su descenso sin ningún tipo de interrupción y como tal se hizo un seguimiento de qué estaba ocurriendo en cada momento pero sin poder comunicarnos con el vehículo. Una vez el vehículo aterriza en Marte y empieza su misión nominal, la descarga de datos tanto científicos, como imágenes, vídeos, se realiza de una manera muy protocolizada, y muy estandarizada en cualquiera de los tres centros, todos los días del año, según sea necesario para cada misión. .

La función principal que tienen las antenas es la comunicación con las naves espaciales y se realiza según lo que nosotros conocemos como seguimiento, telemetría y telecomando. El seguimiento es una serie de técnicas que se emplean para conocer en todo momento la ubicación y velocidad de una nave en el espacio. Además, tenemos la telemetría, que como tal sirve para descargar de la nave espacial tanto los datos del status de la nave espacial como pueden ser niveles de combustible, temperatura exterior, temperatura interior, carga de baterías, etc., como la descarga de datos científicos ya sí, dentro de las diferentes misiones en las que van embarcadas cada una de las misiones. Por ultimo existe la función de telecomando mediante la cual, la misión nos envía el paquete de información que hay que entregar a la nave y nosotros hacemos, solamente, de enlace de telecomunicaciones.
ÁNGEL MARTÍN
03:17
En la actualidad, uno de los planetas en los que tanto la NASA como el resto de agencias espaciales están haciendo un esfuerzo importante de investigación es Marte, tenemos por un lado orbitadores, que están en una órbita alrededor de Marte y tenemos vehículos de superficie que están haciendo otro tipo de experimentos. La comunicación que se realiza con os vehículos de superficie puede ser de dos maneras. Cuando tenemos que hacer el telecomando se suele hacer vía enlace directo mediante el cual, cuando hay visión directa, entre la tierra y el vehículo se realiza la subida de información desde la Tierra al vehículo terrestre. Mientras que cuando se realiza la descarga de información y aprovechando que tenemos orbitadores con muchísimas más capacidad de energía, lo que se hace es utilizar a estos orbitadores como relé de comunicación con el vehículo terrestre. .

Para nosotros es muy complicado recibir cualquier tipo de interferencia o cualquier tipo de comunicación de otro tipo. Por lo tanto nosotros no recibimos ni señales atípicas, ni interferencias extrañas, salvo que ocurran en la franja de emisión y recepción en la que nosotros estamos trabajando.
ÁNGEL MARTÍN
04:37
Uno de los retos más importantes es mantener o incrementar la capacidad de comunicación con las diferentes naves. Hemos pasado de capacidades de transmisión del orden de bits por segundo a la actualidad que estamos tratando megas por segundo. Nuestras antenas no solo forman parte de la comunicación sino que también pueden ser utilizadas como radio telescopios. Y como tal son compartidas por la comunidad científica internacional para realizar diferentes experimentos de observación de galaxias lejanas agujeros negros, otros planetas, otras estrellas, que sean de interés científico.