PLANETA, TECNOLOGíA, TRANSPORTE

Las autopistas del futuro: conectadas y capaces de cargar coches eléctricos

Las autopistas del futuro: conectadas y capaces de cargar coches eléctricos

Por JC Rodríguez Mata | Juanlu Ocampos | 29-01-2017

Caroline Jones Carrick

Caroline Jones Carrick

Cofundadora de TEV Project

El coche eléctrico ya está aquí. Después de años de pruebas y no pocas trabas, la tecnología que permitirá que los motores de combustión pasen a la historia ya está madura. Hace algunos meses, el Budesrat (la cámara territorial alemana) elevó una consulta a la Unión Europea instándola a que se tomaran las medidas adecuadas -incentivos fiscales y un marco normativo adecuado- para que en 2030 dejaran de fabricarse coches con motores gasolina y diésel. Pero una medida semejante tiene repercusiones económicas muy importantes, por lo que no está tan claro que los fabricantes y países implicados estén dispuestos a acortar los plazos para dar paso a una transformación del modelo de transporte que parece inevitable. Mientras políticos y poderes económicos tratan de adaptarse (con más lentitud de la deseada) a la necesidad de acabar con la tiranía de los combustibles fósiles, la tecnología continúa abriendo nuevas posibilidades.

Una de las críticas que hasta ahora más se ha prodigado contra los coches eléctricos es su falta de autonomía, ya que la media de estos vehículos llega con dificultades a los 300 kilómetros (si exceptuamos casos como el del Tesla Model S, que sobrepasa los 600 kilómetros, pero con un precio de más de 120.000 euros, lo que lo sitúa claramente fuera del alcance de la mayoría). Esto ha hecho que se pongan en marcha varias iniciativas y proyectos que estudian cómo recargar las baterías de los vehículos mientras estos se encuentran en movimiento. Las opciones experimentadas hasta ahora han sido o bien incrustar en el asfalto algún sistema de carga o recurrir a una catenaria como en los trenes o tranvías.

Entre estas propuestas hay una, todavía en fase de desarrollo, que propone ir más allá y que ha llamado la atención de varios inversores por su originalidad y ambición. Se trata del denominado Proyecto TEV, una idea del inventor Will Jones, que busca construir autopistas especiales en las que los coches no sólo se recargarían mientras circulasen por ellas, sino que además serían conducidos de forma autónoma (por supuesto los coches deben contar con este sistema de navegación). Estas autopistas, asegura Caroline Jones Carrick, responsable de comunicación del proyecto e hija del inventor, evitarían las congestiones de tráfico al permitir que los coches viajaran en una especie de tren de vehículos. El Proyecto TEV, aunque complejo de implantar por la cantidad de requerimientos que contempla, está alineado con la idea de smartcity o ciudad inteligente que busca integrar en un mismo modelo eficiencia, respeto por el medio ambiente y viabilidad económica. “El transporte por carretera ideal debería ser de cero emisiones, cómodo, útil y seguro”, concluye Caroline Jones Carrick.

Edición: Juanlu Ocampos | Mikel Agirrezabalaga
Texto: José L. Álvarez Cedena

Transcripción de la conversación
CAROLINE JONES
00:31
TEV Project es una organización dedicada a las autopistas del futuro. Tenemos el diseño de unas autovías que están más evolucionadas que las que se ven hoy en día. Gracias al diseño que proponemos, los vehículos eléctricos e híbridos pueden recoger electricidad mientras circulan. Además, nuestro entorno está diseñado para optimizar la tecnología de los vehículos autónomos. Circulando por uno de nuestros carriles de alta tecnología, tu vehículo se puede recargar en movimiento y también funcionar sin conductor.

Estamos estudiando un par de tecnologías específicas para el suministro eléctrico al vehículo. De momento, preferimos el método de contacto directo, como el que tienen los coches de choque y otros juguetes infantiles, como los Scalextric, que se cargan de energía mientras se mueven, esto es el contacto directo. También existe la carga inalámbrica por inducción. Ahora mismo está muy de moda, hay mucha gente investigándola.
CAROLINE JONES
01:36
Un conductor humano debe mantener una distancia de seguridad con el vehículo de delante. Hay un número limitado de vehículos que pueden estar al mismo tiempo en una autopista. Con nuestro sistema, los coches pueden ir unidos como vagones de tren o pueden estar muy cerca unos de otros. No solo es que sea positivo a nivel de seguridad y de capacidad, que lo es, sino que además reduce el coeficiente de fricción seca. Ahora estamos haciendo estudios para saber en cuánto lo hemos mejorado. Queremos tener un sistema centralizado que se comunique con los coches, para que si vas a meterte en el coche para hacer quinientos kilómetros, un viaje largo, y te encuentras cualquier tipo de obstáculo en el camino, que el vehículo pueda redirigirse automáticamente y evitar que te quedes atascado en el tráfico esperando a que lo arreglen.

O si vas por carreteras rurales, por ejemplo, en Escocia hay muchas de esas carreteras largas con arbustos. Si vas por ahí con tu coche, circulando por uno de los carriles eléctricos, la tecnología autónoma puede adueñarse de la conducción y, mientras sigas por esa carretera, el ordenador va al mando. Una vez la abandones, puedes retomar el control del coche u operarlo como prefieras.
CAROLINE JONES
02:52
¿Cómo debería ser el transporte por carretera ideal? Debería ser de cero emisiones, debería ser cómodo, útil, seguro. En particular, las emisiones son un problema grande ahora mismo en todo el mundo. En el Reino Unido, creo que el veinte por ciento del total de emisiones de CO2 procede del tráfico por carretera. Y en el resto del mundo creo que ronda el dieciocho por ciento. Básicamente, proviene de coches, camiones, etcétera, que arrojan el humo de sus motores de combustión interna. Es una categoría complicada dentro de las emisiones de CO2. Es muy difícil cambiarla, porque la propiedad de vehículos es muy estable en países como Estados Unidos, e incluso está aumentando en otros lugares.

Pensamos: «¿Cómo podemos reducir notablemente las emisiones?». Y lo cierto es que si cogemos los coches eléctricos y hacemos que sean prácticos de usar, en vez de que sean poco prácticos, y que den miedo porque tienen una autonomía limitada… Si hacemos que los vehículos eléctricos sean realmente prácticos y sean la opción favorita de los conductores, solo entonces se podrá empezar a rebajar ese veinte o dieciocho por ciento.