ASTRONOMíA, CIENCIA, TECNOLOGíA

Los revolucionarios cohetes reutilizables de Elon Musk

Los revolucionarios cohetes reutilizables de Elon Musk

Por Zuberoa Marcos | Azahara Mígel | 09-05-2017

Jim Adams

Jim Adams

Ex-Director de Tecnología de la NASA (2012-2016)

“Of Course I Still Love You” parece el título perfecto para una balada romántica de Ed Sheeran. Pero esta declaración de amor (Por supuesto que todavía te quiero) es el nombre de un barco. Uno muy especial, que puede ser dirigido a distancia y con capacidad para que sobre su plataforma aterricen naves espaciales. La embarcación es propiedad de SpaceX y quien la bautizó así fue el mismísimo Elon Musk. Por supuesto, el nombre no responde a un ataque de romanticismo exacerbado. Más bien se trata, a un tiempo, de un homenaje sentimental y una declaración de intenciones. Lo primero viene a cuento porque “Of Course I Still Love You” es el nombre que el escritor escocés de ciencia ficción Iain M. Banks dio a una de las grandes naves que aparecen en su novela El jugador, perteneciente a la saga La Cultura. Hasta aquí, el homenaje. La evidencia de que detrás del nombre también había una intención es que ese barco ya forma parte del primer proyecto que ha conseguido recuperar y lanzar con éxito un cohete destinado previamente a poner en órbita un satélite. Cohete, no hay que olvidarlo, cuyo coste es de muchos millones de euros, por lo que es normal que la empresa de Elon Musk “todavía lo quisiera”.

El Falcon 9 de SpaceX (cuyo nombre también tiene historia, puesto que está inspirado en el Halcón Milenario pilotado por Han Solo en la saga Star Wars) acaba de hacer historia en la carrera espacial, al convertirse en el primer cohete que vuelve a ser lanzado al espacio después de haber sido utilizado previamente. Desde la compañía aseguran que este avance significa que a partir de ahora podremos tener una suerte de servicio de mensajería desde la Tierra hasta la Estación Espacial, algo inimaginable hace pocos años debido al precio desorbitado que supone lanzar un cohete que tan solo puede utilizarse una vez. “Hemos tardado 15 años en llegar hasta aquí. Ha sido un camino largo y difícil. Estoy enormemente orgulloso de este equipo”, declaró Elon Musk minutos después de que el Falcon 9 hubiera cumplido con éxito su segunda misión.

La posibilidad de recuperar los cohetes lanzados ha estado desde el inicio en el ambicioso plan de negocios de SpaceX. La compañía calcula que con este sistema pueden ahorrarse hasta un 30% del coste de un cohete, cuya parte más cara son los motores que hasta ahora eran desechados después de una misión. En declaraciones a Reuters, Gwynne Shotwell, presidenta de la compañía, aseguró que en breve estarán preparados para poder hacer un lanzamiento “cada dos o tres semanas”, aunque su verdadero objetivo es ser capaces de lanzar, recuperar y volver a lanzar el Falcon 9 en 24 horas. Una frecuencia revolucionaria que abre nuevas perspectivas a la conquista del espacio y que desde SpaceX ya ven como un hito de cara a su más llamativa y ambiciosa idea: la anunciada llegada a Marte en 2018. Muchos son los que siguen mostrándose incrédulos ante esta posibilidad, pero son los mismos que hasta hace muy poco negaban la opción de recuperar y volver a lanzar un cohete de las características del Falcon 9. Los hechos les están demostrando que cuando Musk (y sus millones) están detrás de un proyecto, casi todo es posible…

Edición: Azahara Mígel | David Castañón
Texto: José L. Álvarez Cedena

Transcripción de la conversación
JIM ADAMS
00:00
Es el primer lanzamiento de una primera etapa de Space X que ya había volado con anterioridad. Es algo fascinante; como un servicio de mensajería rápida a la Estación Espacial Internacional. Space X ha descubierto la manera de que la primera etapa de un cohete vuele de vuelta hasta una plataforma o la superficie, para así recogerla y reutilizarla. Esto saldrá en los libros de historia. Es la primera vez que se hace. Hemos cerrado un capítulo para dar paso a uno nuevo y vendrán muchos después de este. Esto se convertirá en rutinario y cambiará el mundo de los cohetes.

Es algo fascinante; como un servicio de mensajería rápida a la Estación Espacial Internacional.
ELON MUSK
01:05
Hemos tardado quince años en llegar a este punto, es mucho tiempo y ha habido obstáculos por el camino. Estoy muy orgulloso del equipo de Space X por haber logrado este hito espacial histórico.
JIM ADAMS
01:36
Enviar a alguien a Marte requiere un cohete gigantesco. Así que vamos a construir un sistema de lanzamiento teniendo esto en cuenta. En el proceso, tendremos colaboraciones con empresas privadas que harán cosas como transportar mercancías y humanos a la Estación Espacial Internacional. Quizá sea el principio de los viajes a Marte. Y por último, Space X tiene el deseo de enviar sus propios vehículos a Marte y que también vuelvan de allí.

La idea de fabricar un cohete solo con dinero público no ha desaparecido del todo, no es algo del pasado, pero será así para aquellas cosas que las empresas privadas no puedan o no quieran hacer.
MARCUS PAYER
02:44
Necesitamos cohetes. No podemos vivir solo con uno o dos. Y actualmente solo contamos con el Ariane y el Falcon 9.
JIM ADAMS
02:52
Un cohete se construye por etapas. Tú ves ese objeto con pinta de lápiz en la plataforma de lanzamiento y solo la punta de arriba, el trocito pequeño de arriba, es lo que necesita llegar al espacio.

Cuando el cohete despega, la mayoría del combustible se expulsa en los primeros minutos. La primera etapa es la que nos permite alejarnos de la Tierra y escapar de su gravedad. Cuando los depósitos se quedan sin combustible, se corta. La NASA suele dejar que caigan en el mar, y la segunda etapa lo reemplaza y continúa empujando la carga hacia el espacio. Para esa primera etapa, Space X ha tenido la gran idea de intentar recuperarla.
MARCUS PAYER
03:48
La primera etapa es la parte más valiosa del cohete. No solo por los depósitos, sino porque también tiene los motores más valiosos, y usarlos una sola vez es algo que duele un poco si te paras a pensarlo. Si esto funciona, podrá acelerar el ritmo con el que los cohetes pueden lanzarse desde Cabo Cañaveral, desde el Kennedy Space Center y las demás plataformas de lanzamiento.
ELON MUSK
04:21
El cohete primario está diseñado para poder volver a volar en menos de una hora. Se podría lanzar uno por hora. Primero vamos a demostrar que es posible hacerlo con la primera etapa al menos y luego comprobaremos la siguiente etapa también. Confío en que se puede reducir en cien veces el coste del transporte espacial y quizá más. Puede que más.
MARCUS PAYER
04:58
Para construirlo, primero hay que ver si podemos sacarlo de aquí, llevarlo ahí arriba. Y después, pasarán décadas y habrá nuevos desarrollos hacia este proyecto futuro del que hemos hablado, de que en algún momento podría haber minería en el espacio. Somos parte de ello en la parte que es una realidad cotidiana, pero a la vez, en nuestra realidad cotidiana, buscamos ir más allá del límite.