HOGAR, TECNOLOGíA

Muebles inteligentes que duplican el espacio de tu casa

Muebles inteligentes que duplican el espacio de tu casa

Por Zuberoa Marcos | Juanlu Ocampos | 04-06-2017

Hasier Larrea

Hasier Larrea

Fundador y CEO de Ori Systems

Las Naciones Unidas ya han advertido de que dentro de muy poco tiempo, hacia el año 2050, el 70% de la población mundial vivirá en las ciudades. Eso es mucha gente. Millones y millones de personas ocupando un espacio limitado. Ante este reto caben dos respuestas: adaptarse al espacio asumiendo que en el futuro la mayoría de la gente tendrá que vivir hacinada e incómoda, o conseguir que el espacio se adapte a nosotros, hacerlo flexible a través de la tecnología, para que las casas sean habitables y cómodas.

Esta segunda posibilidad es la que estudia el español Hasier Larrea, fundador y CEO de Ori, una empresa radicada en Cambridge (Massachusetts) y dedicada al diseño de muebles inteligentes. “El espacio urbano es demasiado valioso como para permanecer estático y no responder a las necesidades de los usuarios”, asegura Larrea, quien lideró el grupo de investigación sobre arquitectura robótica en el MIT. Aplicar adjetivos como inteligente a una silla, una estantería o una mesa es una apuesta arriesgada, puesto que hasta ahora, como mucho, nos limitábamos a considerar un mueble funcional (que era una forma elegante de decir que eran tristes y feos). Por diseño y tecnología, la propuesta de Ori está muy lejos de la concepción habitual de funcionalidad. Para empezar, el nombre de la compañía proviene del término japonés “origami” (el arte de la papiroflexia), lo que ya encierra una declaración de intenciones: porque los productos de Ori pretenden ser ligeros, flexibles y hermosos.

El sistema ideado por Larrea y diseñado por Yves Béhar consiste en una gran pared con distintos estantes y un armario de la que puede extraerse además un escritorio y una cama nido. La pared se desplaza para que un pequeño apartamento de 40 metros cuadrados pueda transformarse en un salón, un lugar de trabajo, un dormitorio o combinar el espacio para darle más de una utilidad. La pared se mueve gracias a un sistema robótico que puede manejarse a través de un módulo de control instalado en la pared, dando instrucciones de voz o con una aplicación desde el teléfono móvil. Una mezcla perfecta de mecánica, electrónica y software que trasnmite la sensación, asegura Larrea, de que se pueden mover los muros sin esfuerzo. Porque esa es otra de las obsesiones que animan los diseños de Ori, conseguir que sus sistemas sean sencillos de instalar y fáciles de usar, lo que ellos denominan, recurriendo al lenguaje del hardware, sistemas “plug and play”.

Ori ha instalado sus sistemas en algunos apartamentos de varias ciudades en Estados Unidos y Canadá para que puedan ser probados en la vida real antes de lanzarse a la comercialización a gran escala. “El buen diseño de tecnología es el que predice y aprende del comportamiento humano”, asegura Béhar, que añade que el mundo nunca ha visto nada como lo que Hasier Larrea ha inventado.

Edición: Juanlu Ocampos | Douglas Belisario
Texto: José L. Álvarez Cedena

Transcripción de la conversación
HASIER LARREA
00:18
Cuando ves retos como el hecho de que millones y millones de personas se están moviendo a las ciudades y te das cuenta que la infraestructura es limitada, el espacio es escaso y por eso es caro también, pues ves el reto de empezar a pensar en la arquitectura de una manera diferente. No podemos seguir diseñando como los romanos.

Lo que nosotros decimos es, si traemos la robótica, podemos crear sistemas y productos que, por ejemplo, hagan que tu salón se adapte de manera natural, se comprima o se expanda dependiendo de las actividades. O que puedas tener un salón y una habitación; o un salón y una oficina; o que esa oficina ahora se convierta en un vestidor. Entonces el apartamento de 40 metros cuadrados empieza a tener mucha más funcionalidad porque además esta transformación no ocurre con cosas que te llevan tiempo o esfuerzo, sino que ocurre con un dedo, ocurre con la voz, con gestos o con el teléfono móvil. Entonces el espacio de una manera muy natural y orgánica se adapta a tus actividades y hace que rompamos ese paradigma de que el metro cuadrado está linealmente relacionado con la funcionalidad. Y lo que pasa es que esa robótica se compone de mecánica, electrónica y software.
HASIER LARREA
01:28
La mecánica es el puro músculo que hace que las cosas se muevan. Actuadores, que hacen que las cosas se puedan mover de manera lineal; u otro tipo de motores que hacen que las cosas se puedan mover por el espacio. La electrónica es la conexión entre la mecánica y el software. Lo que hace que esos motores puedan tener electricidad, que nos podamos conectar a Internet y que tengamos fuerza para esa mecánica. Y luego el software es toda la inteligencia, todo el código que hace que las cosas se puedan mover de manera segura, que estos sistemas y estos muebles puedan hablar con otros elementos. La gente no se da cuenta de que hay mucha robótica a la que llamamos electrodomésticos, frigoríficos, aspiradoras y ascensores…eso también es robótica. La robótica puede llegar a un punto en el que el coste sea tan bajo que el coste de verdad pasa a ser el mueble.
HASIER LARREA
02:32
Hemos estado testeando cinco apartamentos en Boston para ver cómo funciona la primera y la segunda generación del producto. Invitamos a la gente a dormir en estos apartamentos, que nos den feedback, ver lo que funciona y lo que no. Ahora mismo estamos en el proceso de instalar estos sistemas en todo Estados Unidos y Canadá. Nosotros no pretendemos diseñar todos los muebles del futuro. Por eso tenemos que crear herramientas para que los diseñadores, los creadores de muebles y los constructores puedan empezar a crear soluciones encima de la robótica que se adapten a diferentes espacios, porque podemos hablar de apartamentos pequeños o estudios, pero también de habitaciones de hotel, de oficinas. Podemos hablar de muchos tipos de espacios urbanos porque el espacio urbano es demasiado valioso como para ser estático y no responder a las necesidades de los usuarios.