CREATIVIDAD, CULTURA, MúSICA, OCIO DIGITAL, TECNOLOGíA

Así crea OK Go los videoclips que arrasan en Internet

Así crea OK Go los videoclips que arrasan en Internet

Por Zuberoa Marcos | 11-09-2016

Damian Kulash & Tim Nordwind

Damian Kulash & Tim Nordwind

Componentes de OK Go

Lo que Damian Kulash y sus colegas pretendían cuando se juntaron en el jardín de su casa para grabar el videoclip de A Million Ways, su último tema entonces, era pasar un buen rato. También hacer algo diferente a lo que habitualmente hacían con su material. Cierto que su espíritu gamberro y la afición por los bailes payasos eran conocidos por el público que asistía a los conciertos de OK Go. Era el año 2005 y no pensaban que aquello resultaría el inicio de una idea que les iba a dar fama mundial gracias a YouTube. La broma -una original coreografía ideada por Trish Sie, hermana de Damian- fue un éxito en la plataforma de videos (también en descargas digitales, alcanzando los nueve millones), pero la cosa se disparó poco después cuando sumaron unas cuantas cintas de correr a los pasos de baile. Here it Goes Again, su siguiente videoclip se estrenó el 13 de julio de 2006 y acumuló un millón de visitas en tan sólo 24 horas. Con el tiempo se convertiría en uno de los vídeos musicales más populares de la historia de YouTube y en un material imitado en numerosas ocasiones. De paso, los cuatro estrafalarios miembros de OK Go demostraban que Internet podía ser una rampa de lanzamiento mucho más eficaz que las discográficas, las radios o las televisiones.

Kulash asegura que la suya no fue una estrategia de marketing diabólicamente diseñada para triunfar, sino que él y sus compañeros se vieron también sorprendidos por la repercusión de su trabajo. Desde entonces cada nuevo videoclip es un reto en el que parecen obligados a parafrasear el lema olímpico: más divertido, más espectacular, más difícil, en un territorio -el de la creación audiovisual musical- donde la experimentación es un valor añadido. Muchas de las tecnologías popularizadas a gran escala por el cine mainstream nacieron gracias a la mirada innovadora de directores de videoclips. Los trabajos de Stephen R. Johnson para Peter Gabriel o el mastodóntico Thriller dirigido por John Landis para la canción de Michael Jackson, son dos ejemplos de los inicios de la edad dorada del videoclip que crearon escuela, al tiempo que experimentaban con nuevas técnicas.

En el caso de los videoclips de OK Go esta experimentación es una ingeniosa mezcla de tecnología (con cámaras robotizadas, grúas y drones), efectos visuales y un peculiar sentido del humor. Su último trabajo, Inside In, Inside Out, fue grabado en un avión a más de 10.000 metros de altura, convirtiéndose en el primer videoclip realizado en gravedad cero. Un logro que les asegura un pequeño capítulo en la historia de la música pop, aunque no el único. De hecho uno de sus videos, This Too Shall Pass, se podrá seguir viendo dentro de 1.000 años gracias a un proyecto de Microsoft junto con la universidad de Washington: y es que las imágenes de este tema han sido grabadas en ADN sintético, un nuevo método de almacenamiento en fase de investigación, que puede guardar mil millones de TB de datos en cada milímetro cúbico.

Ok Go manejan la expectación generada por cada uno de sus nuevos videos con cierto escepticismo, pero están seguros de que seguirán tratando de sorprender a sus fans. “Hemos creado una marca, dice Tom Nordwind, y sólo nos tenemos a nosotros mismos para dar respuesta a todo esto. Pero si algo puede ser cool, lo haremos”.

Edición: Maruxa Ruiz del Árbol, / David Giraldo
Texto: José L. Álvarez Cedena