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El ordenador que se quiere convertir en el rey del rap

El ordenador que se quiere convertir en el rey del rap

Por Iván F. Lobo | Azahara Mígel | 13-07-2017

Eric Malmi

Eric Malmi

Creador de Deep Beat

Eric Malmi ha programado una inteligencia artificial que compone letras de hip hop. Ceros y unos que quieren emular la furia barriobajera de Tupac Shakur, la reivindicación caribeña de Residente, el orgullo insolente de Eminem o la sorna cannabica de Snoop Dog. La noticia, como era de esperar, no ha sido recibida con excesivo entusiasmo por los aficionados a la música urbana, porque consideran un ultraje que una máquina esté intentando apropiarse de las rimas que dan identidad a una parte importante de la juventud desde hace décadas. La revista Vice, por ejemplo, título la noticia con un elocuente: “Unos jodidos nerds han enseñado a rapear a un ordenador y ahora todos vamos a morir”. Una afirmación demasiado apocalíptica para una máquina que hace rimas. El capitán de este equipo de nerds al que hace referencia el titular es Malmi, un ingeniero finlandés; otro dato más para que los puristas se rasguen las vestiduras… porque si al menos el tipo hubiera salido del Bronx o de un suburbio de Los Ángeles, el trago podría ser menos amargo.

En el artículo académico en el que Malmi y sus colegas presentaban a Deep Beat, nombre de este MC de inteligencia artificial, aseguraban que “escribir letras de rap requiere tanto creatividad, para construir una historia significativa e interesante, como habilidades líricas, para producir patrones de rima complejos, que son la piedra angular de un buen flow”. La forma de conjugar ambas características ha sido alimentar a su monstruo con una base de datos de 10.000 canciones de más de 100 músicos diferentes. Lo que hace Deep Beat es construir la letra de una canción a partir de una primera línea ya existente en otros temas, completando después los versos siguientes con información presente en su base de datos. Y lo hace sorprendentemente bien, aunque el crítico de Vice escribiera que “las máquinas son monstruos sin sentimientos que nunca podrán saber lo que es el amor, y eso hace más terrorífico todavía escucharles rapear sobre este tema”. Malmi, que es sobre todo un científico, se muestra en parte de acuerdo con esta apreciación, aunque ello no significa que desmerezca la asombrosa capacidad compositiva de Deep Beat: “No creo que las máquinas vayan a reemplazar a los seres humanos en la composición de letras de rap. Porque el rap se alimenta de tus experiencias e historias personales, trata sobre cosas que la gente quiere expresar”. Pero en cambio piensa que su algoritmo puede ser muy útil para ayudar a la creatividad de los artistas, tal y como ocurre con los sintetizadores o loops que se utilizan desde hace tiempo en la música electrónica.

Así que si el propio Malmi está de acuerdo en que a su algoritmo le falta alma, Drake y compañía pueden dormir tranquilos sin temer que una inteligencia artificial venga a disputarles el reino de las rimas. Al menos hasta que vean aparecer en la escena una máquina que lleve suficientes cadenas de oro de oro al cuello como para un hundir un barco y sepa colocarse una gorra con estilo. Y tal vez ese día no esté tan lejos…

Edición: Azahara Mígel | Mikel Agirrezabalaga
Texto: José L. Álvarez Cedena