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Lucas Ordóñez, de piloto de videojuegos a las 24 horas de Le Mans

Lucas Ordóñez, de piloto de videojuegos a las 24 horas de Le Mans

Por Iván F. Lobo | Juanlu Ocampos | 15-12-2016

Lucas Ordóñez

Lucas Ordóñez

Piloto oficial Nissan

Muy probablemente, en este mismo momento hay millones de niños en todo el mundo marcando un gol con Messi, Ronaldo, Lewandowski, Agüero o Griezmann. A los mandos de una consola, por supuesto. Muchos de ellos soñarán con llegar a pisar el césped de un gran estadio y emular a sus héroes en una final de la Champions League. Apenas un par lo conseguirán. Y la mayoría sabe que manejarse con habilidad en los estadios digitales no es lo mismo que enfrentarse a una defensa de verdad. Su preparación a los mandos de la consola para afrontar una competición real se limita -si acaso- a aprenderse los nombres de los rivales y a calcar las celebraciones de los goles que acostumbran a interpretar sus ídolos. Un escaso bagaje para convertirse en deportista profesional.

Pero hay un deporte en el que la simulación digital ha alcanzado un grado de sofisticación tan elevado que permite -si el talento, la voluntad y la fortuna te sonríen- dar el salto al mundo real y sobrevivir para contarlo. Ese deporte es la conducción y el videojuego que ha dado la oportunidad a los pilotos digitales de convertirse en profesionales es el Gran Turismo. El primero que pasó de agarrar con fuerza un periférico con forma de volante a sentir el calor del asfalto y el olor a goma quemada de las carreras fue un español. En 2008 Lucas Ordóñez participó, junto a otros 25.000 aspirantes, en una prueba que a simple vista parecía tener mucho de estrategia de marketing. PlayStation y Nissan querían poner a prueba el realismo de GT y, para hacerlo, nada mejor que retar a los jugadores a convertirse en pilotos de verdad. Así fue como nació la primera edición de GT Academy y así fue como Lucas Ordoñez cambió las sillas de la biblioteca de la facultad donde estudiaba por los asientos de un coche de competición. Desde entonces Ordóñez es piloto profesional y ha participado en carreras míticas como las 24 Horas de Le Mans, y el proyecto GT Academy ha crecido para hacerse planetario, con cientos de miles de participantes y programas de televisión para que puedan seguirse las evoluciones de los aspirantes a pilotos.

Ordóñez continúa compitiendo como profesional y jugando al GT, una actividad que ahora ya no es sólo un pasatiempo, sino un banco de pruebas para conocer los circuitos en los que después correrá. El español se muestra, además, entusiasmado frente a las novedades que la realidad virtual puede aportar en este terreno: “tuve una sensación increíble. Estás dentro del coche, ves los espejos, ves al competidor. Te da otro sentido más, otro grado de realismo que va a cambiar totalmente la manera de jugar”.

Edición: Juanlu Ocampos | Douglas Belisario
Texto: José L. Álvarez Cedena