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Tu próximo smartphone, en unas gafas inteligentes de realidad virtual

Tu próximo smartphone, en unas gafas inteligentes de realidad virtual

Por Zuberoa Marcos | Juanlu Ocampos | 16-02-2017

Steve Willey

Steve Willey

CEO de Innovega

Google Glass, parecía que la idea de unas gafas inteligentes con realidad aumentada incorporada eran uno de esos proyectos futuristas que nunca triunfarían. La compañía de Mountain View presentó su idea al púbico en abril 2012 con el mismísimo Sergey Brin sirviendo de cobaya durante un evento en San Francisco, tanta era la confianza que tenían en su proyecto. Incluso llegaron a ponerse a la venta y unos miles de eso que llaman early adopters comenzaron a utilizarlas, pero los resultados no cumplieron las expectativas despertadas.

Algunos sugieren que el principal problema de las Google Glass fue que la sociedad no estaba preparada todavía para recibir un dispositivo como este, especialmente conflictivo en temas relativos a la privacidad. Bruce deGrazia experto en ciberseguridad de la universidad de Maryland, aseguró en un artículo que ya era suficiente con drones siguiendo a la gente: “¿qué pasa si alguien entra en un bar y puede sacar fotos solo guiñando los ojos? En California, si alguien lleva esto a un bar lo sacarán a empujones”. No fue en un bar, pero el periodista Kyle Russell fue atacado por una mujer al grito de “¡Gafas!” cuando llevaba puesto el dispositivo, y a otra especialista en tecnología, Sarah Slocum, le sucedió algo similar. Pero las quejas de los usuarios no se expresaron solo por motivos de seguridad o privacidad: hubo compradores que reclamaron por la baja resolución de la pantalla, quienes se quejaron por la escasa autonomía de las baterías o por la poca capacidad de memoria del dispositivo. Por supuesto, no todo fueron malas noticias: también hubo quien las encontró útiles, como el traumatólogo español Pedro Guillén, quien en junio de 2013, se convirtió en el primer médico del mundo en retransmitir una operación con las Google Glass.

En Innovega, una empresa que ha desarrollado su propio sistema de gafas inteligentes que incluye unas lentillas, tienen su versión de los hechos acerca del fracaso de las Google Glass: “tenían una resolución baja, de un solo ojo y con un ángulo de visión de 15 grados en diagonal. eMacula es diferente. La combinación de unas lentes de contacto con pantallas de alta resolución puede ofrecer campos de visión de 50 a 100 grados y soluciona este problema”. En Innovega, aseguran en su web, creen que el mundo ya está preparado para este tipo de dispositivos, pero que hasta ahora todo lo presentado era incómodo, malo para la salud y poco útil. Con eMacula, en cambio, aseguran que es posible tener acceso a todo el mundo digital que llevamos en nuestro teléfono móvil sin renunciar al mundo real, lo que abre un gran número de posibles utilidades: desde aplicaciones médicas a nuevas propuestas de entretenimiento. Steve Willey, fundador de la compañía, piensa que su idea tiene un largo recorrido: “Creo que dentro de muy poco al salir de casa cogeremos las llaves del coche, el móvil y nuestras gafas. Porque serán imprescindibles. Tal vez no tengamos teléfono en el futuro, tal vez llevaremos gafas. Serán la próxima generación de smartphones”.

Edición: Juanlu Ocampos | Douglas Belisario
Texto: José L. Álvarez Cedena

Transcripción de la conversación
STEVE WILLEY
00:06
Un uso muy sencillo sería dejar tu Smartphone en el bolsillo, ponerte las gafas, y poder utilizar diferentes apps.

Podrías consultar las noticias de la BBC o de la CNN, Snapchat, Facebook, Instagram. Todas las aplicaciones me aparecerán aquí delante.

Nuestro sistema consiste en un par de gafas. Puedes meterlas y sacarlas del bolsillo según lo necesites. Esta es la ventana para mostrar toda la información.

El sistema consta de tres elementos. La montura de las gafas, como unas normales. Tiene también unas minipantallas. En vez de ser una pantalla de cuarenta y ocho pulgadas, tenemos una pantalla de media pulgada. Ese es el segundo elemento.
STEVE WILLEY
00:58
Y, además, como lentes utilizaríamos unas lentillas. Aquí tenemos una lente de contacto desechable que corrige la visión. El cincuenta por ciento de las personas, necesita corregir su vista.

Este elemento sirve para que puedas ver bien a menos de centímetro y medio del ojo. ¿Y eso para qué? Si llevo lentillas para corregir mi visión, pero me pongo un par de gafas, las minipantallas estarán a menos de centímetro y medio de mi ojo.

Mis gafas se comunican con mi móvil, y solo tengo que darle órdenes, mediante un micrófono, o una pantalla táctil, y puedo decir «Facebook». Esa información irá desde las gafas a mi móvil, que buscará la aplicación de Facebook y luego me la mostrará en las gafas. Es rápido, se utiliza una conexión wifi o bluetooth normal y corriente para conectar las gafas y el móvil.
STEVE WILLEY
01:50
Sigues teniendo que llevar el teléfono, pero no hace falta sacarlo del bolsillo. Y en vez de tener que mirar a una pequeña pantalla de cuatro pulgadas, llevas puesta una pantalla equivalente a cuarenta pulgadas.

Así puedes disfrutar del tamaño y la riqueza audiovisual que podrías esperar de tu televisión o tu monitor de casa, pero es algo que te proporciona tu móvil.

Las demás formas de realidad virtual o mixta lo que hacen es añadir lentes. El Hololens de Microsoft tiene un marco, tiene pantallas, y luego añaden unas lentes. Son las lentes las que hacen que el producto sea más grande y aparatoso de lo que sería deseable si quisieras llevarlo puesto en tu vida normal, cuando vas al centro comercial.

Nosotros hemos eliminado ese problema. Las lentes que normalmente llevan las gafas de realidad virtual o de aumentada se quitan por completo.
STEVE WILLEY
02:49
Existen distintos tipos de sensores que pueden instalarse en las gafas, para hacerlas aún más inteligentes, y para lograr que quien las lleve se desenvuelva mejor en el entorno.

Una posibilidad sería instalar una cámara de móvil convencional. Pero también podría ser una cámara de infrarrojos. Así podría ponerme las gafas y tener visión nocturna. O podría ser una cámara térmica. Si yo fuera bombero, y estuviera adentrándome en un incendio, podría ver los puntos más calientes.

Si fuera cirujano, podría mirar al paciente al que voy a operar, y ver lo que tiene dentro. Mediante radiología intervencionista, con información de los rayos equis u otro tipo de material que me permita realizar de forma más efectiva, rápida y eficiente la tarea en cuestión.
STEVE WILLEY
03:34
Estoy convencido de que, igual que hoy al salir de casa cojo las llaves del coche y mi móvil, en el futuro no tan lejano cogeremos las llaves del coche, el móvil y las gafas. Serán imprescindibles.
STEVE WILLEY
03:48
A lo mejor los móviles dejan de existir. Quizás, en su lugar, llevemos un par de gafas, y esto sea el móvil del futuro.