TECNOLOGíA

Rayos láser para salvar obras de arte

Rayos láser para salvar obras de arte

Por Maruxa Ruiz del Árbol | 09-06-2017

Salvatore Siano

Salvatore Siano

Instituto Física Aplicada Nello Carrara de Florencia

La catedral de Santa María del Fiore en Florencia es una de las joyas del renacimiento italiano. Un prodigio arquitectónico que tiene en su cúpula, diseñada por Filippo Brunelleschi, uno de los mejores ejemplos del asombroso nivel alcanzado hace más de cinco siglos por la tecnología, la ingeniería y la arquitectura. El reto para levantar la cúpula era mayúsculo, tanto que en 1419, cuando se abrió el concurso para decidir qué diseño se realizaría, cuentan que un arquitecto llegó a proponer que se llenara toda la catedral de arena para que no fuera necesario alzar los materiales hasta semejante altura. Incluso ideó un plan para sacar después aquella arena del lugar: esconder en ella monedas de oro y pedir a los pobres de la ciudad que la vaciaran.

Pero el tiempo que, como escribió Borges, es un tigre que nos devora, no perdona nada. Ni tan siquiera a obras mayúsculas como Santa María del Fiore. La suciedad acumulada por siglos de historia y contaminación se incrusta en sus piedras hasta tal punto que las técnicas de conservación y restauración habituales no han conseguido eliminarla. Es aquí donde las nuevas tecnologías entran en juego para -llegando desde el futuro- salvar esas joyas que merecerían ser eternas, proponiendo así un viaje en el tiempo que nos permita verlas tal cual fueron creadas. Esa técnica sofisticada consiste en aplicar una luz láser para limpiar los materiales y Salvatore Siano, físico italiano, es su creador: “se trata de una novedad absoluta en el sector de la restauración. El láser logra discriminar los diferentes niveles de estratos superficiales que componen las estratigrafías más complejas. Y esto ha permitido hacer labores de recuperación que antes se creían imposibles”.

A uno le gustaría imaginarse algo parecido a un ejército de jedis armados con sables láser paseando por Florencia o Roma para devolver el espledor a las obras de arte. La realidad es más prosaica, pero bastante más útil. La ablación láser -nombre de la técnica- ha evolucionado desde los años 90, cuando comenzó a aplicarse con mayor frecuencia (aunque había habido estudios anteriores), ganando en precisión y efectividad. Sus ventajas son que permite tratar con éxito superficies muy débiles y alteradas, además de actuar sobre materiales donde las técnicas tradicionales con materiales químicos no han funcionado. Uno de los mayores retos a los que tuvo que enfrentarse Siano fue hallar la frecuencia y la longitud de onda exactas del láser para evitar daños fotomecánicos o producidos por el calor.

Siano cree que la relación entre las nuevas tecnologías y el arte continuará intensificándose en los próximos años, puesto que está mostrándose como la forma más segura para preservar el patrimonio. Una colaboración que tiene garantizada la continuidad, dice Siano, gracias a la colaboración con el Opificio delle Pietre Dure: “más de trescientos restauradores se han formado en esta tecnología. Hoy en día son expertos y estudian los efectos de estos desarrollos creados en el laboratorio”.

Edición: Maruxa Ruiz del Árbol | Georghe Cirja
Texto: José L. Álvarez Cedena

Temas: Arte, Tecnología