CREATIVIDAD, MúSICA, TECNOLOGíA

Richie Hawtin: “La suma de humanos y tecnología produce la magia en la música electrónica”

Richie Hawtin: “La suma de humanos y tecnología produce la magia en la música electrónica”

Por Noelia Núñez | Coque Jaramillo | 17-11-2016

Richie Hawtin

DJ, músico y productor

Techno, house, trance, dubstep, ambient, minimal, progressive, dance… es imposible abarcar (y sobre todo distinguir) para un profano el gran número de géneros, subgéneros y ramificaciones de la música electrónica. Desde su potente irrupción a finales de los setenta y, sobre todo, al comienzo de los ochenta con la cultura de clubes en lugares como Berlín, Detroit, Ibiza y Londres, hasta alcanzar el éxito masivo que llena festivales y convierte a los Djs en multimillonarios, la música electrónica ha estado íntimamente ligada a las nuevas tecnologías. No en vano el principal elemento para su despegue nació en la universidad de Toronto de la mano de un ingeniero, Robert Moog, que probablemente jamás imaginó que su invento sería capaz de poner a bailar a millones de jóvenes en todo el planeta. El sintetizar creado por Moog a comienzos de los años sesenta se presentó en una conferencia científica, no en la carpa de un festival, y ocupaba varios metros cúbicos. Un tamaño (y un precio) inviable para que los músicos pudieran adoptarlo. Sin embargo, la llegada de los microchips y los avances informáticos, junto con la reducción de costes, permitieron en muy poco tiempo que el invento de Moog terminara por seducir a compositores de todo el mundo.

Wendy Carlos, Isao Tomita, Vangelis, Jean Michelle Jarre o Kraftwerk, entre otros pioneros, se ocuparon de que la música electrónica alcanzara la categoría de popular, dieron origen a los diferentes estilos, y normalizaron la utilización de sintetizadores, vocoders, secuenciadores o samplers, todos ellos elementos imposibles de imaginar hace un puñado de décadas. A la pasión de su padre, ingeniero de robótica en General Motors, por alguno de estos intérpretes debe Richie Hawtin ser en la actualidad uno de los referentes en música electrónica: “a mi padre básicamente le interesaban dos cosas: la música y la tecnología. En una esquina de la habitación estaba él con sus magnetófonos, su tocadiscos y unos cascos enormes escuchando discos. Tenía cientos de vinilos y si no los estaba escuchando con sus cascos los reproducía en sus altavoces nuevos. Escuchaba cosas como Tangerine Dream, Kraftwerk o los New Order de principios de los ochenta”.

Fascinado por la música y la tecnología desde niño, Hawtin resolvió de la mejor forma posible los inconvenientes de no contar con las herramientas necesarias para expresar lo que quería: las inventó. Así nacieron una mesa de mezclas diseñada por él mismo, distintos softwares para pinchar, o aplicaciones móviles que permiten saber al instante qué tema está sonando en cada momento durante una de sus sesiones (Twitter DJ). Hawtin está considerado no sólo uno de los mejores Djs del mundo, sino también uno de los más innovadores gracias al uso de la tecnología. Lejos de considerar, como afirman algunos críticos, que la música electrónica se encuentra estancada -sobre todo con la aparición de artistas que buscan convertirse en productos mainstream-, Hawtin cree que continuará evolucionando, siempre y cuando no se pierda de vista que detrás de cualquier máquina siempre hay una persona que las dota de intención: “es en un fino equilibrio entre lo humano y lo tecnológico. Cuando está perfectamente cohesionada, es cuando nace la magia”.

Edición: Noelia Núñez | Coque Jaramillo | Cristina del Moral
Texto: José L. Álvarez Cedena

Transcripción de la conversación
RICHIE HAWTIN
00:25
La tecnología y la música van de la mano. A mí me encanta la música, está claro, pero también la tecnología, y no sabría decir cuál de ellas es más importante. Me fascina el hecho de que creemos cosas que nos permiten componer distintos tipos de música.   

Crecí en un entorno doméstico muy molón. Mi madre era de mente muy abierta, pero a mi padre básicamente le interesaban dos cosas: la música y la tecnología. En una esquina de la habitación estaba él con sus magnetófonos, su tocadiscos, unos cascos enormes escuchando música, vinilos... Bueno, tenía cientos de ellos. Si no los estaba escuchando con los cascos, estaba reproduciéndolos en sus altavoces nuevos. Escuchaba cosas como Tangerine Dream, Kraftwerk, los New Order del principio, de los ochenta. Sé que eso ahora suena… suena de lo más normal. Todo el mundo lo entendería ahora. Pero yo lo viví en los años setenta.
RICHIE HAWTIN
01:31
A lo largo del desarrollo de mi faceta de DJ, desde que empecé, allá por el noventa y nueve o 2000, y hasta hace dos o tres años, he ido teniendo la necesidad de dar con nuevas maneras de reproducir mis temas al mismo tiempo: nuevas formas de pinchar. Y estuve mirando y no logré encontrar nada en el mercado que tuviese las características que yo buscaba. Soñaba con crear algo que fuera precisa y exactamente lo que sentía que necesitaba. Afortunadamente, en los últimos 10, 15 años, me he hecho muy buen amigo de Andy Jones. Un día me llamó y me dijo: “Es hora de que creemos nuestra mesa de mezclas”.
RICHIE HAWTIN
02:22
Tiene más canales, más parámetros que modificar y más maneras de alterar los discos que pongo. Eso es lo que quiero hacer, quiero poner discos y hacer que suenen diferentes.
RICHIE HAWTIN
02:38
He utilizado muchos nombres a lo largo de mi carrera. Con ello he intentado definir quién es Richie Hawtin y qué tipo de música electrónica quiero hacer. Cuando encontré ese sonido fue cuando di con el nombre de Plastikman. Estaba en casa de un colega, habíamos estado toda la noche de fiesta y estábamos escuchando música ambiental. Yo estaba tirado en el suelo y sentí que me estaba derritiendo, como el plástico, y fundiéndome con el suelo. Fue una sensación totalmente alucinante. Y se lo dije a mis amigos y dijeron: “Tío, eres Plastikman”. Se desarrolló así, ese álbum se convirtió en Plastikman. En cierto modo, Plastikman es más Hawtin que el propio Hawtin.  

Algo que me fascina es cómo la tecnología puede unirnos o separarnos. Para el directo de Plastikman, desarrollamos una app en la que durante el espectáculo la gente podía ir pulsando botones para enviar sus preferencias a mis ordenadores en el escenario, y entonces, hay sonidos, samples y vocales que vuelven a sonar porque los ha elegido el público. Actuar delante de gente, especialmente pinchar, es un ir y venir de feedback, de respuesta, eso es lo que a mí me interesa. Y hablar de esto hoy es muy interesante, porque los espectáculos que estoy preparando para el año que viene, dos mil diecisiete, todavía no tienen título, pero yo los llamo Close, cerca, porque estoy metiéndoles unas camaritas y otras historias que pretendo que hagan que la gente se sienta más cerca de mí, de lo que estoy haciendo, para que entiendan el impulso creativo de lo que está ocurriendo sobre el escenario de una manera novedosa.
RICHIE HAWTIN
04:56
Creo que es importante que la música electrónica evolucione. Si siguiera haciendo la misma música que hacía en el año noventa, no tendría ningún sentido. Yo era otra persona por completo. Para entender la música electrónica como una expresión artística, hay que comprender que la música electrónica está hecha por un humano. La revolución digital de la electrónica ha sido un éxito rotundo en la escena y en el mundo entero. Hay gente a la que no le gusta y a la que sigue sin gustarle, pero creo que para mí fue una de las evoluciones más importantes de los últimos 15 años. La revolución digital que supuso Final Scratch, Beatport, permitió que cualquier persona del mundo tuviera acceso a buena música electrónica, estuviera donde estuviera.
RICHIE HAWTIN
05:51
Imaginarme el techno del futuro es muy curioso. La música electrónica está en un fino equilibrio entre lo humano y lo tecnológico. Cuando está perfectamente cohesionada es cuando nace la magia.