MUNDO, PREOCUPACIONES GLOBALES, TECNOLOGíA, TRANSPORTE

Singapur busca ser el primer Estado conectado del mundo

Singapur busca ser el primer Estado conectado del mundo

Por Noelia Núñez | 11-12-2016

Tan Kok Yam

Tan Kok Yam

Jefe del Programa Nación Inteligente de Singapur

Los resultados del último informe PISA (realizado cada tres años por la OCDE a través de las administraciones educativas de los distintos países) situaron a Singapur en el primer puesto mundial. Todas las miradas se volvieron hacia la pequeña ciudad-estado asiática preguntándose cuál era la clave para que los niños de la isla resultaran los más avanzados en matemáticas, comprensión lectora y competencia científica. A pesar de que hay especialistas que niegan la validez de la prueba -o, al menos, su elevación a la categoría de verdad absoluta- los resultados del informe volvieron a llenar páginas de periódicos y minutos de televisión con análisis, reflexiones, opiniones variopintas y artículos de opinión utilizados como armas arrojadizas contra los responsables -sean quienes sean- de que los niños españoles no sean capaces de emular a sus coetáneos de Singapur. Parece que una de las claves, no la única, para este desarrollo es la aplicación de las nuevas tecnologías en las aulas. Los colegios públicos de la isla fomentan el uso de ordenadores, enseñan programación, utilizan videojuegos y son familiares los robots, los drones o las impresoras 3D. Es una de las patas de un proyecto mucho más amplio que, en palabras de Tan Kok Yam, responsable gubernamental del programa Smart Nation, quiere convertir Singapur en “un lugar donde las ideas se hagan realidad en el menor tiempo posible”.

Smart Nation es una de las iniciativas estrella de Lee Hsien Loong, primer ministro del país, quien la presentó en noviembre de 2014 definiendo sus tres áreas principales: la atención a los mayores (una prioridad en un país en el que la población está envejeciendo), la movilidad urbana y la seguridad de los datos. Todo con el talento como eje vertebrador: “tenemos que atraer, afirmó Hsien Loong en una conferencia de emprendedores, a los mejores y más dinámicos para desarrollar proyectos ambicioso, y para comenzar establecer aquí sus empresas. Queremos estudiantes más brillantes, enamorados de la ingeniería y las tecnologías, que aspiren a convertirse en ingenieros y científicos informáticos, y no sólo en banqueros, abogados o médicos”. En la práctica, más allá de un discurso político que busca la seducción a través de la grandilocuencia, Smart Nation está teniendo una serie de implicaciones prácticas en la vida de los habitantes de Singapur que muy bien podríamos ver replicadas en otras grandes ciudades a medio plazo.

En la actualidad la isla ya está probando sistemas de transporte sin conductor, aplicaciones de seguimiento sanitario, casas conectadas, programas educativos de robótica o transporte público urbano inteligente, todo dentro de un ecosistema que facilita tanto la implantación de nuevas empresas como una gestión segura de datos compartidos para aumentar el análisis y aprendizaje de estas experiencias. Y mientras el mundo mira hacia este pequeño país asiático, Tan Kok Yam insiste en la idea de Singapur como bando de pruebas del futuro: “Queremos convertirnos en un lugar fértil donde una idea pueda hacerse realidad. Donde se pueda probar, se pueda implementar y donde podamos estudiar cómo modificar las leyes y las políticas para lograr que la tecnología beneficie realmente a la sociedad, a las empresas y a las personas”.

Edición: Noelia Núñez | David Giraldo
Texto: José L. Álvarez Cedena

Transcripción de la conversación
TAN KOK YAM
00:24
Queremos ser una parte relevante y valiosa del ecosistema global. No creemos que podamos inventarlo todo, evidentemente, pero queremos convertirnos en un lugar donde las ideas se hagan realidad en el menor tiempo posible. Para esto, tenemos algunas ventajas. De entrada, somos un país pequeño: somos ciudad y país. Creemos que gracias a eso podemos ir un poco más rápido a la hora de establecer las normas, de cambiar el sistema de transporte y demás. 

Recopilamos datos de la red pública de autobuses y de trenes y se los mostramos al público para que hagan un mejor uso de esa información a la hora de planificar sus trayectos. Pero también utilizamos esta información como agente esencial para poder planificar mejor las rutas de autobús, o para inyectar más autobuses cuando hay mucha demanda. 
TAN KOK YAM
01:26
Dentro de cinco o seis años, posiblemente nos encontraremos ante el transporte autónomo. Veremos que la red pública de transportes mejorará mucho debido a los transportes autónomos compartidos en las carreteras. Habrá un sistema de gestión inteligente y responsivo. Por ejemplo, vas por la calle, a través de tu smartphone solicitas un autobús y el autobús va a donde tú estás. Se trata de un autobús sin conductor, autónomo, y te lleva a donde le pidas.

Tenemos un registro electrónico de sanidad nacional. Podemos extraer tu historial médico independientemente de a qué hospital hayas ido. De cara al futuro, dado que tenemos una población envejecida, debemos hacer un uso más intensivo de la teleinmersión, por ejemplo, la fisioterapia a distancia, utilizando aplicaciones que te permiten consultar a tu médico. Lo que queremos hacer es ayudar a la gente a cuidarse en sus propias casas, porque es bueno para ellos y para los hospitales. Mientras tanto, lo que hemos hecho es, en la medida de lo posible, intentar usar robots para automatizar las actividades del hospital. La mitad de nuestros hospitales, y todos ellos en un futuro, funcionan mediante un sistema de farmacia robotizado.
TAN KOK YAM
02:49
Lo último que queremos hacer en el área de la sanidad es fomentar la salud. Gracias a las aplicaciones, los sensores, los podómetros, etc., ahora es posible concienciar a la gente en la prevención de enfermedades.

Tenemos que poder preparar a la futura mano de obra para el mercado del futuro, para la economía digital y para nuevas competencias que serán necesarias. Aunque sean pequeños, queremos que interioricen estas ideas, estos conceptos de la robótica, la programación, para que se acostumbren a estos entornos. Pero, evidentemente, tiene que ser divertido. A nivel de secundaria hemos introducido la programación como asignatura optativa. Lo que queremos hacer es poder enseñar a todo el mundo una idea básica de programación, para que puedan aplicarlo, en sus negocios, ya sean de derecho, de periodismo, o de lo que sea.
TAN KOK YAM
03:46
¿Cómo reducir el coste de las transacciones, el coste de conectar a la gente con ideas, soluciones y consejos, con empresas que necesitan ideas, soluciones y consejos? En el distrito One North, lo que queremos es tener un ecosistema en que distintas partes, distintas comunidades se unan para exportar nuevas ideas y exportar innovación. Y no solo innovación científica y tecnológica, no solo programación y aplicaciones, sino también innovación empresarial. En el distrito One-North tenemos centros de investigación, se lleva a cabo mucha I+D, pero también tenemos una zona reservada para acelerar start-ups.

Queremos democratizar la innovación para que todo el mundo tenga acceso a la información. Queremos convertirnos en un lugar fértil donde una idea pueda hacerse realidad. Donde se pueda probar, se pueda implementar y donde podamos estudiar cómo modificar las leyes y las políticas para lograr que la tecnología beneficie realmente a la sociedad, a las empresas y a las personas.