APLICACIONES, TECNOLOGíA

Tecnología para manejar el ordenador con precisión con la mirada

Tecnología para manejar el ordenador con precisión con la mirada

Por Azahara Mígel | 02-08-2017

Eduardo Jáuregui

Eduardo Jáuregui

CEO de Irisbond

Es curioso que la tecnología se haya convertido en estos tiempos (malos todavía para la lírica, como cantaron hace ya más de 30 años Golpes Bajos) en la mejor aliada de la poesía. Que con la ayuda de la inteligencia artificial y los ordenadores unos ojos puedan convertirse, como escribiera Octavio Paz, en un “silencio que habla”. Y no unos ojos cualquiera, si no los de aquellos que hasta ahora estaban condenados a no poder ser escuchados. Personas que por alguna enfermedad o accidente no pueden convertir en palabras sus ideas o emociones, negándoles así la más rica fuente de comunicación de la que disponemos los humanos. Personas como Santiago Recio, un granadino de 46 años, que se define como “pintor autodidacta, primero del mundo en escribir #tuitsaojo” y que el 16 de junio hizo su primera publicación en Twitter: “Hoy puedo enviar mi primer tuit. Tengo tantas cosas que contaros”. El artífice de este pequeño milagro que permite que Santiago Recio, aquejado de parálisis cerebral, maneje un ordenador con la mirada es el ingeniero vasco Eduardo Jáuregui, fundador de la empresa Irisbond, especializada en el desarrollo de sistemas de eye-tracking (seguimiento ocular).

La tecnología que permite interactuar con dispositivos digitales a través de la mirada no es nueva. En 2005 la empresa sueca Tobii, una de las más importantes del mundo en este terreno, lanzó el primer ordenador que incorporaba el seguimiento ocular y desde entonces distintos científicos, universidades y compañías de todo el mundo no han dejado de innovar. En este escenario, altamente competitivo y en constante evolución, Irisbond se ha posicionado como una de las iniciativas con mejores perspectivas de futuro. Así lo reconoció la revista Forbes, que en el Mobile World Congress del pasado año, les dedicó un artículo titulado “Esta compañía quiere cambiar la forma en que utilizamos la tecnología del eye-tracking”. Y es que aunque Irisbond está centrada en la tecnología asistencial, no es este el único campo en el que sus soluciones pueden ser aplicadas, ya que el eye-tracking tiene grandes posibilidades de desarrollo en la medicina, la industria o la automoción.

Son muchas las personas que ya han visto mejorar sus vidas con la posibilidad no sólo de expresar sus ideas y comunicarse con otras personas, sino también de interactuar con su entorno a través de aplicaciones domóticas permitiéndoles, por ejemplo, encender y apagar luces o abrir puertas. “Hemos conseguido un dispositivo muy preciso, explica Jáuregui, que permite incluso controlar una aplicación como Autocad con la mirada con total precisión. Pero cuando eso lo enfocamos hacia un mundo de accesibllidad, para dotar de una herramienta de comunicación a una persona que no tiene ninguna posibilidad de comunicarse con su entorno, lo que necesitábamos era hacer esa tecnología muy fácil, muy usable y muy amigable. Y además combinarla con diferentes aplicaciones que permitieran, no controlar un ordenador con los ojos, sino hablar con los ojos”. Hablar para decir, tal vez, cosas como las que escribió el rapero Nach -qué es el hip-hop si no una forma de poesía urbana- dedicadas a Santiago Recio para celebrar que ya podían comunicarse: “nos sentaremos juntos, a hablar de lo banal, de lo profundo. Tanto que quiero contarte si entras a mi mundo, la eternidad de cada segundo”.

Edición: Azahara Mígel | David Castañón
Texto: José L. Álvarez Cedena