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Wonder Quest, los youtubers de Minecraft que educan a los niños de primaria

Wonder Quest, los youtubers de Minecraft que educan a los niños de primaria

Por Malu Barnuevo | 05-07-2016

Adam Clarke y Johan Kruger

Adam Clarke y Johan Kruger

Creadores de Wonder Quest

Para la mayoría de los adultos Minecraft es un juego indescifrable. Nos resulta difícil entender qué puede obtener un niño destruyendo y colocando bloque tras bloque en un mundo infinito. Nos parece, incluso, que esas formas geométricas, de cabezas cuadradas y píxeles gigantescos son un anacronismo. Algo llegado desde los tiempos anteriores al Donkey Kong que resulta ridículo enfrentado a la exuberancia gráfica de un Call of Duty, por ejemplo. Y, sin embargo, Minecraft es el juego de los juegos. Este título independiente lanzado en 2011 cuenta ya con más de 100 millones de unidades vendidas en el mundo, está disponible para prácticamente todas las plataformas y seduce a diario a nuevos jugadores.

Adam Clarke y Johan Kruger -o Wizard Keen y DragNOZ, sus heterónimos en Internet, donde tienen millones de seguidores- han hecho de Minecraft, y más concretamente de Minecraft en YouTube, una herramienta con la entretener, enseñar y educar. Tanta es la versatilidad del juego y sus posibilidades si se saben utilizar. Ambos participan de Wonder Quest, uno de los shows de más éxito en la plataforma de vídeos, nacido en abril de 2015 y que ya acumula más de 60 millones de visualizaciones. El programa es una idea de Joseph Garrett, youtuber británico de 25 años creador de Stampy Cat, personaje de Minecraft que ha conquistado a una ingente cantidad de niños y cuyo canal original (Stampylonghead, con más de siete millones de suscriptores) lo sitúan como uno de los más populares del mundo.

Clarke interpreta a uno de los personajes de Wonder Quest, mientras que Kruger es uno de los responsables del diseño de mapas. El programa está pensado, guionizado y producido para resultar educativo y divertido al mismo tiempo, ofreciendo así a los niños la posibilidad de entender materias como las ciencias, las matemáticas o la tecnología (pero también el arte o valores) a la vez que se entretienen. Adam Clarke, con una amplia trayectoria como artista y productor digital, se ha involucrado en otros proyectos que colocan a Minecraft en el centro de su propuesta educativa: desde mostrar las obras de arte de la Tate Gallery, hasta concienciar acerca de los peligros del cambio climático (Climate Hope City) o transmitir a través de mundos poéticos las emociones del amor y la pérdida (My Mother’s House). No menos comprometido con la educación de los más pequeños es el trabajo de Kruger, quien comparte varios proyectos con Clarke, entre otros We Are the Rangers, una misión y mapa de Minecraft  orientada a que los niños se impliquen en la defensa de las especies protegidas.

Kruger confía tanto en la capacidad del juego como herramienta para que los niños aprendan a moverse en el mundo real que, asegura, “si ponemos a unos niños que juegan a Minecraft, por cualquier razón, en mitad de la nada sin comida, estoy seguro de que se las apañarán para sobrevivir”. Probablemente tenga razón, pero, como advierten en los anuncios, no lo prueben en casa…

Texto: José L. Álvarez Cedena