EDUCACIóN, TECNOLOGíA

Estudiar en Harvard sin moverte de casa

Estudiar en Harvard sin moverte de casa

Por Zuberoa Marcos | Azahara Mígel | 05-10-2017

Elisabeth Hess

Elisabeth Hess

Dtora. HBX (Harvard Business School)

En sus 381 años de historia, Harvard puede presumir de ocupar los primeros lugares en un buen puñado de rankings. Aparece siempre en lo alto de la tabla de mejores universidades del mundo, es la que cuenta con mayor presupuesto (más de 4.000 millones de euros anuales), tiene el mayor número de premios Nóbel graduados en sus aulas, e incluso William Faulkner (otro Nobel) dedicó una novela, Absalom, Absalom, a narrar la vida estudiantil de la institución. Dentro de sus múltiples posibilidades académicas, existe una escuela, la Escuela de Negocios de Harvard (HBX), que pasa por ser el lugar donde se forman los líderes empresariales del planeta. Un curso en sus aulas es, en muchos casos, el pasaporte hacia un consejo de administración.

Desde hace algún tiempo, la Escuela de Negocios de Harvard quiere situarse también en primera posición en cuanto a la aplicación de las nuevas tecnologías de la comunicación en la docencia. El resultado de esta apuesta es una clase virtual que supone un despliegue de medios más habitual en un show televisivo de prime time que en una institución universitaria. Hasta 60 estudiantes pueden asistir a las clases desde cualquier lugar del mundo como si estuvieran en el edificio de la HBX, mientras que en el espacio en que se desarrollan las presentaciones un equipo compuesto por varias cámaras (un operador, cámara al hombro, sigue todo el tiempo al profesor para captar sus movimientos) permite no perderse ningún detalle de la clase. El profesor ve en todo momento a sus alumnos, desplegados sobre un gigantesco videowall con imágenes en alta resolución, y pueden interactuar entre ellos, dando como resultado una experiencia casi idéntica a si estuvieran en el mismo espacio.

Un artículo en la revista Fortune señalaba que uno de los aciertos de HBX Live su contratar el asesoramiento de especialistas en retransmisiones deportivas del canal NBC, para asegurarse de que los streamings de las clases tenían el nivel de calidad técnico que buscaban. La propuesta de Harvard está siendo seguida de cerca por otras instituciones educativas, puesto que -obviamente sin el despliegue de medios que solo unos pocos pueden permitirse- parece que una de las líneas del futuro de la enseñanza pasa por este tipo de aulas. Así lo cree Elizabeth Hess, directora general de la Escuela de Negocios: “Me gustaría ver este tipo de ambiente educativo adaptado y utilizado por muchas otras escuelas”

Edición: Azahara Mígel | Georghe Cirja
Texto: José L. Álvarez Cedena