COMUNICACIóN, TECNOLOGíA

La antena de tu smartphone será una ventana, una mesa…

La antena de tu smartphone será una ventana, una mesa…

Por Azahara Mígel | 19-09-2017

Dr. Carles Puente

Dr. Carles Puente

Vicepresidente de innovación de Fractus Antennas

Estamos tan acostumbrados a los smartphones que apenas nos damos cuenta de que llegaron a nuestras vidas hace realtivamente poco o de que, según algunos estudios, casi el 50% de la población mundial ya lleva uno de estos aparatos en el bolsillo a diario. Su presencia no solo ha cambiado nuestra forma de comunicarnos, también ha influido en las relaciones sociales o en la forma de consumir contenidos de ocio. Nuestro comportamiento está influido por los smartphones, hasta tal punto que un informe realizado por el fabricante Ericssson aseguraba que un retraso de seis segundos en el streaming de un vídeo causaba un aumento en el estrés de la persona del 33%, lo que equivale a la ansiedad que provoca un examen de matemáticas. Toda nuestra vida conectada y compartida, gracias en parte a la idea de un ingeniero catalán, inventor de las antenas que hoy están presentes en el 90% de los teléfonos móviles del mundo.

Cuando todavía era un estudiante de ingeniería de telecomunciaciones, Carles Puente tuvo la intuición de que las antenas que por entonces (año 1995) montaban los teléfonos móviles eran un serio handicap para la expansión de la comunicación portátil. Los aparatos que se comercializaban en aquella década eran una especie de ladrillos, pesados y voluminosos, en parte porque estaban obligados a incluir antenas convencionales que se extendían y luego ocultaban en sus carcasas. Lo que Puente inventó fue la denominada antena fractal, un dispositivo mucho más pequeño, integrado en el cuerpo del teléfono y más eficaz que sus predecesoras. Gracias a esta idea pudo fundar Fractus, empresa con la que acumuló más de 150 patentes y que dos décadas después sigue proporcionando componentes tecnológicos para las compañías de telecomunicaciones.

Sin embargo, Puente considera que ya ha llegado la hora de jubilar aquel invento maravilloso. Y ha ideado el sustituto perfecto: una antena virtual más pequeña, que permite una mayor rapidez en la transmisión y es más versátil que las fractales. El paso necesario para que pueda expandirse el Internet de las cosas. A pesar de su nombre, estas antenas virtuales en realidad no son tal, puesto que lo que incluirán los smartphones son unos dispositivos denominados boosters que redirigen las ondas que reciben del trasmisor a otros componentes del móvil y son estos los que radian la señal.

La llegada de las antenas virtuales permitirá además abaratar el proceso de fabricación de los teléfonos, ya que los fabricantes no tendrán que diseñar una antena diferente para cada modelo como sucede hasta ahora. Gracias a esta tecnología, además, cualquier elemento de nuestro paisaje, como una ventana o una mesa, se podrá utilizar para recibir y enviar ondas electromagnéticas. Ojalá para entonces hayamos aprendido a manejar nuestra ansiedad, para que no nos dé un infarto si nuestra nevera nos envía un mensaje al teléfono y nos dice que se ha terminado la leche…

Edición: Azahara Mígel | Cristina del Moral
Texto: José L. Álvarez Cedena