CREATIVIDAD, ENTRETENIMIENTO, GAMING, TECNOLOGíA

La empresa de los mil millones de euros que quiere construir Matrix

La empresa de los mil millones de euros que quiere construir Matrix

Por Iván F. Lobo | Noelia Núñez | 21-11-2017

Herman Narula

Herman Narula

Cofundador y CEO de Improbable

En un artículo publicado en mayo de este año sobre Improbable, compañía de tecnología para videojuegos, la revista Wired titulaba: “Si estamos viviendo en una simulación, probablemente ha sido construida por esta startup británica”. La publicación especializada en tecnología hacia referencia a una de esas creencias que, de vez en cuando, vuelven con fuerza: que nuestro mundo no existe, que nosotros y todo lo que nos rodea es una simulación generada por una inteligencia superior. Seríamos algo así como unos Sims muy sofisticados y a lo bestia. La idea, que tiene antecedentes en algunas religiones y que ha dado lugar a ficciones de todo tipo (con la trilogía Matrix en los últimos años como máximo exponente), crea controversias en científicos y anima la imaginación de artistas, filósofos y místicos. Dejando de lado las elucubraciones, lo que sí ha sido muy real para Improbable es la cifra récord de 502 millones de dólares que la empresa japonesa Softbank puso encima de la mesa en la segunda ronda de financiación de la compañía. Un dineral para invertir en una empresa que no se esconde a la hora de proclamar su ambición: “queremos ser el Google de la realidad virtual”, dijeron sus fundadores a The Business Insider. La noticia de semejante inyección económica apareció en medios de comunicación de todo el mundo: la BBC, el Financial Times, Forbes, Le Figaro, The New York Times, The Guardian, La Stampa… todos se interesaron por el proyecto de Improbable. Allí se encontraron con Herman Narula, un ingeniero informático que montó la empresa junto con sus compañeros de Cambridge Peter Lipka y Rob Whitehead en 2012. Un año después la sede de la compañía todavía estaba instalada en casa de los padres de Narula; hoy tiene oficinas en Londres, Washington y San Francisco, emplea a más de 200 personas y su valor supera los mil millones de dólares.

Narula es un creyente absoluto en las posibilidades de la realidad virtual, de sus bondades y las posibilidades que brinda como tecnología disruptiva: “La inteligencia artificial -declaró a Wired- acapara titulares, pero esta idea de recrear la realidad llegará a ser para la conciencia de la gente algo tan importante y tan significativo como la inteligencia artificial”. La tecnología SpatialOS de Improbable permite crear escenarios para videojuegos como nunca se habían realizado con anterioridad, abriendo las puertas a una nueva generación de programas de entretenimiento. Pero las posibilidades de su propuesta va más allá de recreaciones imaginarias para juegos. Narula y sus socios creen que la forma de transformar el mundo (que califican de ineficiente e inseguro) es a través de simulaciones masivas de la realidad. Los mundos virtuales permitirán realizar previsiones de todo tipo, avanzando así hacia un planeta más próspero y seguro, que ellos llaman “un mundo optimizado”. Aseguran que gracias a estas simulaciones los gobiernos, empresas e instituciones podrán tomar decisiones más certeras al al anticipar y comprender las consecuencias de sus elecciones.

El futuro de nuestro mundo según Improbable podría estar entonces en que seamos capaces de simular nuevos universos y entender el nuestro a través de recreaciones cada vez más complejas. “Básicamente, resumió Narula en Wired, queremos construir Matrix”.

Edición: Noelia Núñez | David Giraldo
Texto: José L. Álvarez Cedena